Durante años, ha sido común para las y los chilenos encontrarse con voluntarios de Bomberos vendiendo rifas o realizando colectas callejeras para poder financiar los gastos de su trabajo. Sin embargo, en Rancagua decidieron dejar atrás la incertidumbre y precariedad de esa forma de financiamiento e iniciaron, hace tres años, un proceso de profesionalización de sus actividades.

Según informó El Mercurio, la iniciativa apunta a conseguir un método estable para financiarse: “El Cuerpo de Bomberos de Rancagua se está transformando en una empresa para poder ser sustentable en el tiempo y no estar dependiendo de pedir una colaboración en la calle a través de un tarro, sino generar recursos para que podamos reinvertirlos en nuestros propios bomberos”, señaló al respecto Juan Carlos Field, superintendente de la ciudad.

Los bomberos obtuvieron la calificación ISO para su Sistema de Gestión y suscribieron un acuerdo con la empresa sanitaria regional, a través de la cual los vecinos pueden aportar desde los $1000 mensuales, con cargo fijo a la cuenta del agua. Los cambios les han permitido la compra de equipamiento y la construcción de un campo de entrenamiento en el cual perfeccionarse.

De hecho, el convenio realizado ha tenido tan buenos resultados que la idea comienza a ser replicada por otros cuerpos de Bomberos del país. Además, en julio pasado crearon su Organismo Técnico Capacitador (OTEC), el cual fue nombrado Bomberos de Rancagua Instrucción Especializada (BRIE). A través de ello, ofrecen cursos a entidades públicas y privadas sobre manejo de incendios, manejo de extintores, control de emergencias con materiales peligrosos y formación de brigadas para emergencias industriales.

El campo de entrenamiento especializado del Cuerpo de Bomberos de Rancagua fue inaugurado en febrero pasado, tras una inversión de 140 millones de pesos y cuenta con ocho simuladores destinados al trabajo en espacios confinados.