La Corte Suprema de Perú admitió a trámite este lunes el pedido de “control de convencionalidad” para revisar el indulto humanitario que el ex mandatario Pedro Pablo Kuczynski concedió al ex dictador peruano Alberto Fujimori el pasado 24 de diciembre del 2017.

En una nota de prensa, la Corte indicó que el juez Jorge Castañeda Espinoza abrió las puertas a la revisión del indulto en aplicación del principio constitucional que establece “no dejar de administrar justicia por vacíos o deficiencias de la ley”. Asimismo, desde el Poder Judicial peruano explicaron que el “control de convencionalidad” es un mecanismo que se aplica para verificar si una ley, reglamento o acto de una autoridad de un Estado se adecua a los principios, normas y obligaciones establecidas en la Convención Americana de los Derechos Humanos.

El indulto al ex dictador enfureció a familiares de las víctimas y activistas por los derechos humanos, quienes presentaron un recurso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que ahora ordenó revisar el caso.

El juez dispuso notificar a Fujimori para que exponga o absuelva lo que estime conveniente en el plazo de cinco días y solicitó al Ministerio de Justicia (Minjus) que informe sobre el trámite concedido en el referido indulto humanitario y remita al juzgado copias del expediente administrativo.

Por ahora, no se sabe en cuánto tiempo se conocerá la decisión de la justicia peruana.

El fin de semana Fujimori, de 80 años, fue internado en una clínica local por un cuadro de arritmia cardíaca luego de presentar varias molestias durante la última semana.

Fujimori cumplía una condena de 25 años de cárcel por el asesinato de 25 peruanos a manos de un grupo militar clandestino que actuaba bajo su conocimiento durante su gobierno (1990-2000). También tenía otras tres condenas por corrupción y un nuevo juicio por el asesinato de otros seis peruanos realizado por el mismo grupo de militares asesinos.

La excarcelación provocó el rechazo internacional y fue percibida por quienes protestan como un “canje político” con el gobierno del ex presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK), al conceder el beneficio en apenas 13 días -cuando en promedio demoran más de 100- y convertirse, así, en uno de los procesos más rápidos en la historia peruana.

La administración de Kuczynski justificó el indulto a Fujimori por “una enfermedad progresiva, degenerativa e incurable”, pero no mostró detalles que justifiquen su decisión. La concesión profundizó el desgaste político de PPK, quien finalmente renunció el pasado mes de marzo tras un escándalo de intento de compra de votos por parte de miembros de su administración para fortalecer su débil gobierno. Lo reemplazó el actual mandatario Martín Vizcarra .