Denisse Figueroa es el nombre de la conductora del Transantiago que debió llevar a su hija enferma a sus recorridos de trabajo, ya que no tenía quién pudiera cuidarla. El pasado martes, una pasajera viralizó su situación, grabando dos videos en los que la pequeña aparece en un coche, sujetada precariamente, mientras su madre maneja el transporte público.

La noticia provocó una gran molestia en la opinión pública debido a las condiciones laborales de la mujer por parte de la empresa Express de Santiago Uno. Finalmente, reaccionaron a la difusión de la noticia y sostuvieron una reunión durante cinco horas junto a la conductora y el sindicato.

En la cita acordaron que Express pagará a la mujer los días descontados del mes de julio y que no descontarán los días no trabajados durante agosto. Además, anunciaron que le darán permiso con goce de sueldo hasta el 14 de agosto, cuando volverán a reunirse en una mesa de trabajo para trabajar en un protocolo de maternidad -con el que actualmente no cuentan- y sobre la jornada aplicable a ella mientras dure el permiso de alimentación legal, incluyendo un bono compensatorio en caso de que  la enfermedad de la pequeña le impida asistir de forma permanente a la Sala Cuna.

Al ser consultada por los medios, Denisse Figueroa declaró estar “no muy conforme”, argumentando que “es una empresa tan grande que creo que no les debe costar tanto dar una solución, pero bueno, si ellos se demoran una semana en dar una solución tendré que esperar”.

A la vez, la mujer enfatizó que “esperaré una semana, no muy conforme porque es agotador todo esto, salir a trabajar con mi hija, pasar todo lo que pasé, estar todo el día en la calle para esperar ahora una semana más. Ellos están claro que yo desde el viernes estoy llevando a mi hija a trabajar, entonces, ¿por qué no tomaron acciones antes?“, cuestionó. Además, aseguró que la empresa nunca le manifestó sus disculpas por el hecho.

A juicio de Claudia Brandes, gerenta de comunicaciones de la empresa, “hay un vacío” que no acompaña a las mujeres después de sus hijos cumplen un año. “Entre el año y los dos años, cuando se producen estos problemas de salud, las mamás tenemos problemas porque no sabemos muy bien cómo arreglarlos”, señaló.

A la vez, Brandes reconoció que “aquí lamentablemente hubo un error en cómo se aplicó el criterio con respecto al descuento que se le hizo, que no se le debería haber hecho, pero fue un error administrativo”.