Llegaron los tiempos mejores, como la alegría, pero sin especificar para quién. Sebastián Piñera en su campaña aludió a que gracias a la Nueva Mayoría, Chile había dejado la vía al desarrollo debido a una ideología equivocada y políticas mal diseñadas, construyendo así una épica, ofreciendo dos opciones: nadar en dinero o el castrochavismo.

Para ello, los tiempos mejores se sentaron discursivamente sobre la libertad, justicia, progreso y solidaridad, prometiendo un gobierno de todos y no de una nueva mayoría para que al 2026 Chile sea uno de los 30 países más desarrollados mediante un triple compromiso: duplicar el crecimiento económico; fortalecer la clase media; y mitigar los temores sobre seguridad social de las familias. Pero, ¿qué significan los tiempos mejores y en qué van? En su programa, Piñera presenta los ejes de su gobierno, los cuales se muestran a continuación, junto al desarrollo de cada uno.

Primero, señala la centralidad de la familia en su gobierno. Para ello, propone el cambio del Ministerio de Desarrollo Social al de Familia y Desarrollo Social (p.14), y crear la Red Clase Media Protegida. Sobre el cambio de nombre, éste se hizo efectivo hace poco, respondiendo a la tendencia de la OCDE, mientras que a nivel regional la experiencia señala que centrar el foco en la familia para superar la pobreza resulta poco efectivo por lo que hay que esperar los debates sobre qué concepto de familia defenderán. Respecto a la Red, es un artilugio discursivo ya que son políticas existentes sumado a las reformas que propone.

Segundo, destaca el rol de la familia en la infancia y el derecho a vivir en una (p.15), promoviendo la reforma al SENAME y la Ley de Adopciones. Sobre la primera – intentada en 2012 –  separa el actual en los Servicios Nacionales de Protección a la Infancia y el de Responsabilidad Penal Adolescente, y crea la Subsecretaría de la Familia e Infancia, fortaleciendo la red de familias de acogida. Sobre la Ley de Adopciones, dijo que son los niños quienes tienen derecho a ser adoptados y no las personas o parejas a adoptar, complicando la adopción homoparental.

Sobre educación, la separa en dos. Primero, sobre parvularia, básica y secundaria (p.15), busca permitir a las familias elegir y participar, y ampliar la red de Liceos Bicentenario. El gobierno ya comenzó a revertir la Ley de Inclusión que permitía a los estudiantes matricularse en cualquier establecimiento que reciba recursos públicos sin segregación, posponiendo su implementación. Mientras que los Liceos Bicentenario han sido criticados como un retroceso contrario a la tendencia mundial de integración, concentrando estudiantes de buen rendimiento, mientras el ministro invita a realizar bingos para solucionar problemas de infraestructura escolar.

Luego, sobre la educación superior (p.15), plantea la creación de un sistema solidario combinando gratuidad, becas y un nuevo sistema de créditos estatales, además de modernizar la institucionalidad relacionada. Sobre la gratuidad buscan ampliarla a los CFT para aumentar la transferencia de riquezas y congelarla para universidades, mientras se revierte la prohibición del lucro en la educación superior. El nuevo CAE será administrado por una sociedad anónima, tendrá un 2% de interés con cuotas menores al 10% del sueldo, retenible, e implementarán un DICOM público, traspasando a los deudores actuales al nuevo sistema. Respecto a la modernización institucional, se prevé la creación del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (p.82).

En trabajo (pp.15-16) apunta al pleno empleo “poniendo en marcha la economía”, corrigiendo la reforma tributaria e impulsando la inversión para duplicar el crecimiento y crear mejores empleos. Sobre la economía, el deterioro comenzó en su primer gobierno, y su reforma buscaría simplificar el sistema tributario sin rebajar impuestos a grandes empresas. En cuanto a mejores empleos, se promovió un estatuto laboral que precariza las condiciones laborales de estudiantes, flexibilizándolo y disminuyendo costos al empleador. Sobre el emprendimiento (p.16), propone una nueva Ley de Empresas en un Día, y apoyar programas de emprendimiento. Actualmente, se promueve la Ley de Pago Oportuno, reduciendo el plazo de pago a 60 días.

Para la tercera edad (p.16), busca reconocer su derecho a seguir activos con un par de planes para ello, siendo el más importante la reforma al sistema de pensiones (p.17), aumentando en 42% el pilar solidario, un aporte del 4% a la cuenta individual, y bonos para la clase media y mujeres premiando a quienes trabajen más allá de la edad de jubilación, desechando la propuesta de sistema mixto, profundizando el modelo de AFP y empujando el aumento de la edad de jubilación.

En salud (p.17), acortarán las listas de espera, bajarán el precio de medicamentos, y promoverán la reforma de Isapres y un seguro único de salud. Primero, no se indica cómo se acortarán las listas de espera, sólo prometen un rediseño sin especificar detalles (p.96). Sobre los medicamentos, las farmacias populares ya vienen empujando los precios a la baja. Y de la reforma, en vez de nivelar el precio de los planes a la baja, subirán el precio a todos. Además, modificarán FONASA, pasando de financiar infraestructura a comprar servicios mientras promueven las concesiones en salud. Para las personas con discapacidad (p.17) proponen un Servicio Nacional de Discapacidad 2.0, sin detallar qué significa.

Sobre equidad de género (p.17), buscarán la igualdad de oportunidades para mujeres en salud y trabajo, e impulsarán la prevención de la violencia contra la mujer y una mayor participación laboral. Sin embargo, hace unos días se aprobó una reforma constitucional que reconoce y promueve la igualdad de género sin consagrar indicaciones respecto a la autodeterminación, eliminación de la violencia de género ni políticas con enfoque de género, mientras el ministro Chadwick declaró que el presidente impedirá el aborto libre.

En seguridad (p.17-18), seguirán exprimiendo la lucha contra la delincuencia enfatizando el combate al narcotráfico y bandas criminales, creando fuerzas especiales y reformarán la ley antiterrorista, otra vez. Mientras las tasas de homicidio y criminalidad disminuyen, se insiste en la inseguridad como recurso y se financia la militarización, como el Comando Jungla en la Araucanía para controlar un terrorismo que no existe, donde como primera tarea van a una comunidad a detener a una anciana con 15 carros blindados.

En infraestructura (p.18) lo central es el Plan Transporte Tercer Milenio, que supone el fin del Transantiago, pero en realidad es una nueva licitación dado que la anterior fue frenada proponiendo una integración con el metro, más líneas y ciclovías, sumado a las palabras del exministro Morandé, quien señala que es imposible acabar con el sistema actual. Cierran con que quieren una sociedad que cuide a los animales, pero esto es la implementación de la Ley Cholito y la remodelación del Zoológico de Santiago (p.189).

Finalmente, propone la modernización del Estado (p.18) profundizando la descentralización y la profesionalización de la planta burocrática, para lo cual conformó un concejo asesor compuesto por Luis Larraín de Libertad y Desarrollo, Jeannette Von Wolffersdorff de la Bolsa de Santiago, Claudio Muñoz de ICARE, y Evelyn Matthei, entre otros.

En el cierre indica que, para construir un Chile de progreso para todos, libre, justo y solidario, acogedor, seguro y unido, se necesitan familias fuertes, una sociedad civil pujante, una economía dinámica, un gobierno y Estado al servicio de los ciudadanos y un presidente capaz, comprometido y presente (p.18). Pero, hasta la fecha se puede concluir que es pura demagogia y populismo neoliberal. Prometer duplicar el crecimiento económico en tiempos globalizados es endulzar el oído, además que el repunte comenzó, a nivel mundial, antes de su periodo; no se observa el fortalecimiento de la clase media; y mitigan los temores después de crearlos, mientras toman medidas que precarizan más la sociedad. Tiempos mejores no es más libertad, justicia ni solidaridad, sino represión, parcialidad política, segregación e inseguridad laboral; las familias, como foco de políticas no se traduce en mejores indicadores; y sobre el gobierno al servicio de los ciudadanos, el chiste se cuenta solo.

No obstante, sobre la sociedad civil pujante, tiene razón ya que se necesita una sociedad consciente y empoderada, en permanentemente observación de los actos del gobierno y sin caer en sus embustes discursivos, que reflexione sobre el Chile que quiere y que empuje los cambios necesarios para un mejor bienestar, porque claramente el chiste repetido de los tiempos mejores salió podrido.


Ingeniero Constructor de la Universidad de Valparaíso