El reemplazo del CAE endeudaría aún más a los estudiantes más pobres. Esa una de las consecuencias más increíbles que podría tener el nuevo sistema de financiamiento de la educación superior que prepara el gobierno de Sebastián Piñera, según estudio de Acción Educar y Libertad y Desarrollo.

El proyecto “es positivo, pero tiene problemas de diseño (…) los estudiantes del decil 1 ($48 mil per cápita), que son los más vulnerables, quedarían más endeudados con el Fisco que aquellos del decil 6 ($193 mil per cápita), porque la cobertura para el primer grupo es mayor”, aseguró a La Tercera Daniel Rodríguez, director ejecutivo de Acción Educar.

La explicación es que el estudiante de bajos recursos adquiriría un alto monto de deuda con el Estado para estudiar, cuestión que no asegura la cobertura completa de la matrícula y/o arancel en determinada universidad lo que puede ser cubierta por la misma casa de estudio a través de otro tipo de crédito.

El estudio ejemplifica con una carrera que cuesta $4.180.000 al año. El Estado puede cubrir $3.933.828 a un estudiante del primer decil y el resto debería cubrirlo con otro tipo de ayuda. Es decir, quedaría más endeudado.

“No es razonable que los estudiantes más pobres queden más endeudados que los menos vulnerables y es evidente que se trata de un error de diseño”, agregó Rodríguez, quien propone que el nuevo CAE sea complementado con un préstamo de la universidad con la entidad estatal que creará el proyecto de ley.

Pese a que la evidencia muestra que afectaría a los de menos recursos, para Libertad y Desarrollo -centro de estudios ligado a la UDI- una solución sería mantener a los bancos al control de lo créditos, uno de los puntos más conflictivos del actual Crédito con Aval del Estado. “¿Será la administración estatal menos costosa que mantener a la banca?”, se preguntó María Paz Arzola, investigadora de LyD.

El proyecto se encuentra en la comisión de Educación del Senado, instancia donde el subsecretario de la cartera, Raúl Figueroa, aseguró que “este sistema es menos costoso para el Fisco que el CAE y el crédito del fondo solidario, porque desaparece el costo de intermediación de la banca, además del subsidio a la tasa de interés que existe actualmente. Por lo tanto, hay un menor desembolso del Fisco para los mismos objetivos”.