Esta tarde, la Fundación para la Confianza, organización donde participan los denunciantes de Karadima, presentó esta jornada una querella criminal contra varios de las cabezas de la Iglesia chilena, por los retirados casos de abuso sexual que han salido a la luz en el último tiempo.

La acción apunta contra el presbítero Jorge Laplagne Aguirre, quien está siendo investigado por abuso sexual reiterado desde junio de este año. Los abusos -reiterados- habrían sido puestos en conocimiento de las autoridades del Arzobispado de Santiago en el año 2010, razón principal para apuntar a las cabezas de la institución.

Según informa hoy La Tercera, la investigación interna sobre Laplagne estuvo a cargo de Raúl Hasbún Zaror, el conocido sacerdote cercano a Pinochet, y por Óscar Muñoz, entonces vicecanciller y quien hoy está en prisión preventiva, investigado por el Ministerio Público por cuatro casos de abuso sexual.

Los antecedentes de los abusos de Laplagne nunca fueron entregados a la justicia. Por eso, la acción judicial apunta contra el entonces arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, así como contra el actual cardenal Ricardo Ezzati y el auxiliar de la Arquidiócesis, Cristián Roncagliolo.

“El patrón de encubrimiento se repite desde hace mucho tiempo y demuestra cómo el arzobispado recibía estas denuncias y no procedía a investigar”, afirmó José Andrés Murillo.

La investigación la lleva adelante el fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias, quien le tomará declaración a Ricardo Ezzati, en calidad de imputado, el próximo 21 de agosto.