María Luisa Sepúlveda, presidenta del directorio del Museo de la Memoria, se refirió a quienes critican a la institución por supuestamente recoger solo una versión de la historia.

“El informe Rettig da cuenta de las víctimas de violencia política, no sólo de las víctimas de los agentes del Estado. En la exposición permanente (el museo) da cuenta del atentado a Pinochet y pone la foto de los miembros de carabineros que murieron defendiendo a Pinochet en ese momento. Me gustaría que viniera a conversar con nosotros y contarle”, argumentó en entrevista con CNN.

A juicio de Sepúlveda, el museo es sobre “las violaciones a los derechos humanos, no de las causas que generaron el quiebre democrático y la falta de Estado de derecho. Hablar sobre las causas es restarle la gravedad (…) no hay que empatar a las víctimas”.

A la vez, en conversación con Radio Bío Bío, el director del museo, Francisco Estévez, señaló que el recinto está dispuesto para recibir a todos: “Quien quiera venir al museo, es bienvenido, porque este es un museo abierto a todas las personas. Es visitado por gente que viene de otros países, para saber qué pasó”, indicó.

De hecho, el recorrido por el museo comienza con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, además de comisiones de verdad en donde se narran las dictadura de otros lugares del mundo.

En el Museo de la Memoria, los escoltas que resultaron asesinados tras el atentado a Pinochet son reconocidos como “víctimas de la violencia política”, tal como se establece en los informes de verdad y justicia que fueron elaborados para detallar los crímenes.