“La Herencia” es el nombre del documental realizado por Moyenei Valdés en el que narra el episodio que marcó la vida de su familia, el asesinato en dictadura de su padre, Raúl Valdés Stoltze, y el camino que emprendieron desde el dolor, la búsqueda de jusitica y hasta el proceso de sanación.

La artista ex Mamma Soul conversó con Katherine Salosny en “No Culpes a la Noche” sobre este trabajo y esta historia que comenzó el 8 de julio de 1989, cuando José René Poblete Vega, quien se desempeñaba como guardia de seguridad de los estudios KV (propiedad de la familia Kreutzberger donde se grababa “Sábados Gigantes”), disparó contra su papá.

Junto con relatar cómo fue el momento en que tras 27 años se encontró con el responsable de la pérdida de su padre y no haber podido crecer junto a toda su familia, Valdés también criticó duramente a Don Francisco, de quien dice tiene responsabilidades en la muerte, ya que Valdéz Stolze se encontraba haciendo un stencil en la muralla externa del estudio donde se rodaban los programas del animador.

Moyenei asegura que la familia Kreuztberger nunca se contactó con ella ni nadie de su entorno, por el contrario, cuenta que “ellos se escondieron y movieron toda sus influencias para que este caso no trascendiera en los medios”.

Además, indica que los guardias fueron contratados por los Kreutzberger “a la empresa Sentinel, propiedad de Manuel Contreras. Eran agentes de la CNI, que como estaban perdiendo el trabajo porque ya no había que torturar ni hacer desaparecer, aglutinan a sus empleados y forman una empresa de seguridad”.

“Usaron todas sus influencias para que esto pasara desapercibido”, señala Moyenei, quien agrega que el caso fue cerrado al poco tiempo “y con el candado de que nunca más pueda reabrirse, y un caso como este emblemático porque es la penúltima persona asesinada en dictadura”.

También detalla que el arma con la que se disparó dando muerte a su padre “estaba registrada a nombre de René Kreutzberger, pero no tenía el permiso para ser usada por un guardia de seguridad”.

Años después, ya entrada en la década del ’00, cuenta que se encontró con Mario Kreutzberger en una cena a la que invitó Michelle Bachelet durante el primer periodo presidencial, quien era amiga de Raúl Valdés, según cuenta la cantante.

“Está el hombre ahí (Don Francisco) y dije bueno le voy a decir que tengo muchas cosas que decirle pero no fui capaz”, sinceró recordando ese momento.

Sin embargo, sí durante el programa sí pudo señalar lo siguiente: “En ese momento quería decirle a Mario Kreutzberger que el uso y el mal uso de sus influencias ha afectado la vida de mi familia. Yo vi a mi madre intentado conseguir justicia para mi padre y creo que es muy cobarde que una persona con tanto poder no se haya acercado a pedir perdón”.

Lo anterior, porque para Moyenei Valdés “podemos hacer muchas Teletones, utilizar niños minusválidos para creernos buenos, dadivosos y generosos, pero si uno no tiene la generosidad de pedir perdón, todo lo demás que uno haga no vale nada”.

“Una persona que vive lucrando con niños discapacitados y no es capaz de pedir perdón no es un ser humano íntegro”, enfatizó.

Ante esto, Salosny le agregó que la familia Kreutzberger no fue la que directamente mataron a su padre, a lo que la realizadora del documental que se estrenará en marzo del 2019 respondió que “apretaron el gatillo del silencio, y si tu quieres acallar una situación para lograr la impunidad, eres cómplice y la impunidad es una de las cosa que ha malogrado que este país tenga sanación”.