Este jueves trascendió la muerte de otra mujer en el Hospital Juan C. Sanguinetti de Pilar, una de ciudad del norte de la provincia de Buenos Aires, tras intentar interrumpir su embarazo. El director ejecutivo del hospital, el doctor Esteban Sieling, confirmó la noticia esta mañana y aclaró que el caso está “relacionado con un aborto provocado, no espontáneo”. E insistió: “Provocado por ella misma”.

Sieling, quien informó que el hospital no puede dar más detalles del caso, explicó: “Cuando la Justicia toma conocimiento se intenta proteger la historia clínica y no podemos brindar información del paciente ni de hechos de la historia clínica”. El médico sí desmintió los rumores que hablaban de que la víctima era menor.

Los hechos ocurrieron el lunes, el mismo día en el que otra joven, Elizabeth, fallecía en San Martín por las complicaciones tras practicarse un aborto clandestino con un perejil.

Según informa Página/12, la paciente habría ingresado al hospital con un diagnóstico de aborto incompleto y se le habría aplicado el protocolo establecido para estos casos. Pese a que en un principio evolucionó favorablemente a los antibióticos que le suministraron, finalmente el estado de salud de la joven empeoró hasta su muerte.

La muerte que se conoció hoy es la segunda que se produce desde que el Senado tumbó el proyecto de despenalización de interrupción voluntaria del embarazo el pasado 8 de agosto.