Una particular entrevista fue la que protagonizó el escritor brasileño Paulo Coelho, quien recientemente publicó la novela número 20 de su carrera, titulada “Hippie”, y en la que terminó afirmando y negando más de tres veces que es hippie y que no.

En su nuevo libro, Coelho relata sus experiencias de juventud como parte del movimiento hippie, la corriente contracultural de los ’60 que lo llevó a conocer Machu Piccu, y también a ser arrestado por el régimen militar brasileño por esos mismos años. Por lo mismo, la razón por la que el escritor se exasperó y dio origen a la accidentada entrevista con el medio español XL Semanal fue que la periodista encargada puso en cuestión su discurso con su estilo de vida.

“¿Se puede ser ‘hippie’ viviendo en Ginebra, en una casa extraordinaria con vistas al Montblanc, rodeado de obras de arte y con mayordomo?”, preguntó ella, a lo que él respondió que “sí, porque lo hippie no es el exterior, es el interior; es tu cabeza, es la manera de ver la vida“.

Ella le argumentó que su nombre es una multinacional, tiene su propia agencia literaria, más 1.300 contratos en vigor, ha vendido más de 225 millones de libros, ha sido imagen publicitaria de conocidas marcas, a lo que él, ofuscado, replicó: “¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Mira, ser rico no es una cuestión de dinero, no tiene nada que ver. ¡Déjame hablar! Me interrumpes todo el rato y no me dejas que me explique. El dinero en mi caso es una abstracción. Cuando gané mis primeros 100.000 dólares, yo me creía riquísimo y después… ya no puedes calcular, no puedes contar, son impulsos eléctricos. ¡Pero no viene al caso! Yo conozco gente que es muy pobre porque la única cosa que tiene es dinero”.

Luego de un incómodo intercambio de palabras, el escritor terminó declarando: “No estoy cómodo. Borra todo, empezamos otra vez y déjame hablar… Bueno, vale, sigue y pregunta lo que quieras”.

La periodista insistió en que le contara en su manera de ser “hippie” con 70 años, a lo que volvió a replicar: “¡Olvida que soy hippie! ¡No soy hippie! Empecemos de cero. He querido recordar esa época porque vivimos un momento muy peligroso y fundamentalista, donde la gente va de derecha a izquierda y se siente obligada a ser feliz comiendo tal o cual cosa…”.

“No puedo estar cómodo porque tú eres quien hace las preguntas y veo que estás muy preocupada con el tema del dinero y de si tengo esto o vivo aquí, y eso es lo menos importante en la vida. Tú puedes tener todo el dinero del mundo y que tu vida sea un desastre porque debes cuidar de tus cosas y pensar cómo ha de estar tu casa de aquí o de allá; y, para intentar impresionar a los amigos, te gastas una fortuna en comprarte un Maserati…”, agregó.