La iniciativa fue bien recibida y valorada positivamente de forma transversal, pero aún no entra al Congreso y falta un mes para que se cumpla el plazo esperado por el presidente Sebastián Piñera para que se apruebe. Pero este no es el mayor problema que enfrenta el proyecto de Ley de Sala Cuna Universal.

De acuerdo a un estudio realizado por Educación 2020, Chile no cuenta con la cantidad necesaria de profesionales de la educación en párvulo para que pueda ser puesto en marcha el proyecto que busca ampliar el derecho que hoy solo tienen las madres que trabajan en empresas con más de 20 mujeres.

Son unos 11 mil nuevos profesionales los que se necesitarían para poder cumplir con la propuesta que beneficiaría a madres y padres de hijos de hasta dos años, y que según el INE serían 700 mil niños y niñas.

Según datos del Mineduc, actualmente se reciben anualmente 1.500 educadores en párvulo, por lo que “se necesitan al menos siete años para acortar las brechas entre la cantidad que se requiere y los que egresan”, apuntan desde Educación 2020.

Lo anterior, porque el estudio apuntó que la normativa apunta que un educador se haría cargo de 42 alumnos y alumnas debe haber un educador de párvulos.

“Cualquier cambio de cobertura que se considere haría que quedáramos en déficit”, adelantó a El Mercurio Ariel Ramos, uno de los investigadores de Educación 2020.

En tanto que desde el Colegio de Educadores de Párvulos lo más urgente es ponerle un ojo al número de menores a cargo de cada docente, ya que a su juicio se debe poner también atención a la calidad de atención.

La líder del gremio, María Soledad Rayo, detalló que la relación niño-docente “no satisface las reales necesidades educativas y de atención de los párvulos, en un país que quiere emular a la OCDE”. A esto, el estudio propone 14 niños por profesional, como una cifra ideal.