El performer y creador local Rodrigo Sobarzo, quien estuvo viviendo los últimos años en Europa, llega de manera indefinida a Chile a continuar su trabajo de investigación en torno al elemento del agua, que será desarrollado gracias a la Beca de la Fundación Mustakis que apoya a artistas nacionales al interior de NAVE. Pese a que esta es su segunda residencia trabajando con el elemento del agua, sus primeros acercamientos se dieron en 2015, cuando en la curiosidad se topó con un estudio que indicaba que el agua tenía un patrón de comportamiento, es decir un esqueleto. Pese a la visión general de que el agua puede tener un comportamiento caótico en todas sus formas, esta fórmula nombrada por el científico Lagrangian, le dio a Sobarzo una nueva mirada respecto a la esencia del agua.

“Si es que consideramos que el agua siempre ha estado presente, dado que llegó a través de un meteorito congelado, y que además cuenta con un estructura, se me hizo fácil pensar en la presencia permanente del agua como un observador de todas las fases de la tierra. Por lo mismo, cualquier forma de agua en la tierra tendría memoria”, explica Sobarzo.

Para su propuesta, Sobarzo jugará con una serie de elementos en vivo que hacen de esta pieza una instalación única. En escena, el artista nacional tendrá una cisterna con capacidad de 20 mil litros, pero que llenará con 10 mil litros, para generar un estado de suspensión donde espera que el público desde el distanciamiento genere una empatía.

“Siento que este es un trabajo que he ido trabajando desde la ausencia, creo que en ese sentido va a ser uno de mis trabajos radicales, ya que espero conectar con la audiencia a partir de un cuerpo sin corporalidad y sin sicología. Además, que en ningún momento se verá el elemento del agua”, cuenta Sobarzo.

Para el artista es clave poder conectar con el público sin la mirada de la ciencia: “La ciencia siempre sustrae algo para poder observarlo o valorarlo, entonces la idea es conectar desde la memoria que tienen las personas sobre el agua”.

Además de la cisterna el creador contará con dos músicos en escena, algo que por primera vez desarrolla en una obra: trabajar de manera colaborativa. “No me hace sentido seguir haciendo obras aisladas y pequeñas, que si no la viste no existe. Quiero que mi propio trabajo se transforme en una plataforma, donde yo pueda mostrar el trabajo de otros artistas”, cuenta Sobarzo. En esta ocasión, el artista compartirá el escenario con Syntrovert quien realizará el mix de sonido y Romeo quien actuará en vivo.

Uno de los desafíos que plantea Sobarzo al finalizar su performance radica en qué pasará con los 10 mil litros de agua.

“Cuando estaba en Uruguay desarrollando este trabajo, hice el ejercicio de pensar en lugares sobrecargados históricamente con memoria, como la ex penitenciaría o un lugar de este estilo, para dejar caer el agua y en el fondo limpiar esa carga a través de una cascada. Aquí en Santiago, el flujo se me presenta más claro en las autopistas y en el movimiento de los autos, me gustaría poder verterla en las calles, sin embargo siempre es difícil desarrollar este tipo de ideas en la vía pública”, dice el artista.

La obra que se presentará este 25 y 26 de agosto a las 20 hrs. en NAVE tendrá cupos limitados dado a la magnitud de la instalación, y tiene un valor de $ 3.000 la entrada general y $ 1.500 vecinos, tercera edad y estudiantes.