Ayer, luego de más de dos semanas de espera, la concesionaria a cargo del fútbol de Universidad Católica, respondió a la carta que junto a varias agrupaciones de hinchas Cruzados enviamos para exigir que bajen las entradas al estadio.

Dentro de los argumentos utilizados, me parece oportuno destacar tres cosas que me llamaron la atención: 1) Adjuntan unas tablas donde no sólo confirman que tienen las entradas más caras del fútbol chileno, sino que las usan como argumento de “no somos los únicos” y así, justificar el alza, 2) utilizan el IPC para mostrar que es un reajuste que no han tocado hasta hoy y que debiéramos agradecerles de que no nos estén cobrando $12.793 pesos, como correspondería, y 3) argumentan que las entradas en las tribunas Mario Lepe e Ignacio Prieto tuvieron un aumento de sólo $500 pesos. Y es en este punto en que quiero explayarme un poco:

¿Cuál es la intención de mostrar ese número realmente? ¿Es acaso una forma de visibilizar que el aumento fue “pequeño”? Y en ese caso, ¿bajo qué estándares de sueldos e ingresos es que $500 no debieran afectar el bolsillo del hincha?

La semana pasada, como colectivo Alta La Frente conversamos con la Señora María Inés, que es Cruzada desde los 4 años. Vive en Cerrillos y sigue a la Cato a todos los estadios que le es posible asistir. Cabe mencionar que doña María Inés es pensionada y como todos sabemos, las pensiones en este país son una burla para la tercera edad. Aprovecho de contarles, que se envió un proyecto a Cruzados SADP, donde dentro de las propuestas, se encuentra el congelar en $1000 pesos la entrada para nuestros fieles adultos mayores. Adivinen la respuesta. Pero bueno, sigamos, a la pensión de la señora María Inés, quitémosle $500 pesos extra dos fines de semana al mes, ¿es un aumento insignificante para alguien que ha dado gran parte de su vida y fines de semana para alentar a La Franja?, ¿es acaso un aumento insignificante para el hincha de región que se la juega cada vez que puede por viajar a Santiago y estar presente?, ¿es realmente un valor bajo el que se aumentó en las tribunas populares?

Por otra parte, Cruzados no escatima en números y valores para argumentar que su plan de negocios se basa en la captación y fidelización a través de los abonos o membresías de socios. O sea, básicamente son ingresos para la S.A y un par de beneficios para quienes se abonen o se hagan socios. Pero a ver, desmenucemos algunos de esos beneficios, para ver cómo mejoramos nuestra economía doméstica a través de ellos: 25% de descuento en Kidzania, 25% de descuento en Bocacielo, 15% de descuento en Starbucks, 15% de descuento en Clínica Belenus y, mi favorito, 15% de descuento en IEDE Business School en Madrid. Cae de cajón preguntarse entonces para quiénes son realmente ese tipo de beneficios, ¿no? ¿Es la señora María Inés, algún hincha de región o algún hincha que gane el sueldo mínimo un posible usuario de esos descuentos?, ¿qué tipo de fidelización buscan?

Ya que les encantó compararse (sesgadamente) con San Luis de Quillota, se les olvidó mencionar que cuando el equipo quillotano hizo de local frente a Unión Española en el Estadio Elías Figueroa, las entradas para sus hinchas costaron $4000 pesos, los niños entraban gratis hasta los 12 años en todos los sectores y, además, pusieron un bus gratuito (con previa inscripción) para abonados para su traslado. O que cuando San Luis jugó contra O’Higgins en ese mismo estadio, aplicaron una promoción de 2×1 para andes y marquesina, además de un 50% de descuento en una entrada extra que pudiera comprar un abonado. Crucemos la vereda ahora. Universidad de Chile fideliza a sus hinchas hasta con 4×1 en entradas o mujeres gratis en varios partidos al año. Algunos podrían decir que lo hacen cuando sus campañas no son buenas y que es para que la gente vaya al estadio. Y bueno, Cruzados SADP ni eso hace. A la rápida, me acuerdo de una sola vez, que posterior al partido que perdimos en Uruguay en la era Falcioni, regalaron una entrada a los que habíamos viajado y sólo la podías canjear si mostrabas el ticket que comprobara que estuviste. El que no pudo viajar, que se joda porque no cae dentro del hincha que se merece un cariño, a pesar del papelón vivido en esa época.

Finalmente, creo que como hinchas está en nuestras manos el que esto cambie. No sé si podría dejar de ir al estadio a modo de protesta como lo hicieron Los del Cerro a principio de año, pero sí creo firmemente en el poder de la manifestación popular cuando nos están pasando por encima y, sobre todo, cuando sacan declaraciones con la que creen que sinceramente somos tontos y que como son $500 pesos el aumento, debemos aceptarlo. Pues no. El aumento de valores en las entradas populares no tiene justificación ni por el nuevo aforo (galerías mecano), ni por agrandar San Carlos y menos aún por competir en tema sueldos con los otros equipos grandes. Si insisten en que esto es un negocio, busquen maneras de solventar esos gastos sin tocar el bolsillo de los hinchas.

El fútbol desde sus orígenes ha sido del pueblo, de la gente, de quienes lo disfrutamos fin de semana tras fin de semana. No pretendan adueñarse de él, o mejor aún, no pretendan que en ese intento que hacen, nos callemos.

¡Juntos contra el fútbol negocio que aleja al hincha!


Integrantes de Nuestra Cruzada