Durante la mañana de este jueves, el subsecretario del Interior Rodrigo Ubilla llegó hasta el cuartel Borgoño de la PDI para comenzar con la expulsión del país de 77 inmigrantes bolivianos y peruanos que deberán abandonar el país  por presentar ordenes judiciales.

La autoridad aclaró que ya van 1.187 personas deportadas que estaban en las cárceles nacionales por algún delito, destacó los operativos que han realizado para alcanzar esa alta cifra.

Ubilla fue consultado por las criticas que apuntan a que estos operativos del Ejecutivo son un “circo”. Ante esto, defendió estas acciones ironizando con que “es muy interesante la apreciación, la he escuchado en algunos grupos”.

Juno con calificar de “rebuscados” los argumentos que apuntan como mediáticas las expulsiones, sostuvo que “la gran mayoría de los chilenos considera que esto no es un circo, sobretodo la justicia que instruye estas expulsiones que son los instruye“.

“Decir que es circo es no respetar los derechos humanos de los expulsados y no entender nada, es minimizar los efectos de una política migratoria ordenada”, sostuvo.

El subsecretario destacó que todas las expulsiones de los ciudadanos son por “órdenes judiciales, más del 90% de ellos tiene una condenad apor la Ley 20.000, la Ley de drogas, por distintos delitos asociados a la Ley de droga. Algunos de ellos por transportar droga cruzando la frontera o por participar en bandas de narcotráfico”.

Este operativo se suma al que el Ejecutivo supervisó durante la semana pasada en el que más de 50 personas fueron expulsadas a Colombia, el que se realizó vía avión, al no ser un país limítrofe. Esto, marcando la diferencia respecto a los pasos que se seguirán hoy, ya que los ciudadanos peruanos y bolivianos serán dejados en la frontera por tierra.

Además, adelantó que esta cifra solo va a subir durante el año, ya que “tenemos todavía mucha gente que está en nuestras cárceles y tienen órdenes de expulsión”.