Se cumplió su sueño un día después de su cumpleaños. Ivey Zezulka se lleva las manos a la cara, los ojos se le llenan de lágrimas y la garganta se le aprieta y apenas le sale un hilo de voz. Está emocionada y no es para menos tras 1.128 días en hogares de crianza temporal (foster care, en inglés) por fin es adoptada.

La niña le había pedido a Paige Zezulka y a su pareja hace dos años, cuando la llevaron por primera vez a su casa de acogida temporal en Georgia, Estados Unidos, si podía vivir con ellos para siempre. “¿Puedo llamarlos mamá y papá?”, les preguntó.

Más de 600 días pasaron y gracias a este video que su ahora madre compartió en Facebook la conmovedora escena ha sido aplaudida por miles de personas.

Acompañada de su ahora familia definitiva, Ivey recibe una caja que supestamente tendría un regalo atrasado por su cumpleaños, pero bastó con que la niña echara un ojo al interior para darse cuenta que lo que contenía era un papel.

“¿Voy a ser adoptada?”, pregunta y de inmediato se cubre la boca y comienza a llorar de emoción. Momento en que sus padres, que estaban a su lado, se acercan y la abrazan.

“Nuestros hijos pasaron 1.128 días en casas de cuidado temporal, más de tres años” y “es tan duro para un niño vivir en semejante incertidumbre”, escribió Paige en su cuenta de Facebook, donde compartió el registro.

Y cuando habla en plural no es un error, porque la niña adoptada no llega sola, sino con Kai y Lita, sus hermanos menores. Es más, el primero en llegar a la casa de los Zezulka fue Kai, y con el tiempo se enteraron que tenía otras dos hermanas de las que también se hicieron cargo.