Estados Unidos es una de las grandes potencias de la división femenina del fútbol. Son las últimas campeonas del mundo al ganar en Canadá 2015, sumando una nueva copa a su vitrina donde exhibían otros dos triunfos en mundiales, cuatro medallas de oro olímpicas y una de plata. Y desde hace 10 años, hay un nombre que se repite en casi todos sus triunfos: Alex Morgan.

La delantera es el símbolo del “soccer” de su país y es una de las jugadoras más ganadoras y talentosas de los últimos años, incluso rivalizando por el título de la mejor con otra de las grandes, la brasileña Marta. Reconocimiento que excede el del planeta fútbol para ser una de las atletas más conocidas del mundo. Incluso, se convirtió en la primera futbolista en aparecer en la caratula del videojuego “FIFA 16”, el que incluía a varias selecciones femeninas, rompiendo la absoluta y exclusiva predominancia los futbolistas.

Justamente es el impulso que Morgan le ha dado tanto en cancha como fuera de ella a EE.UU. el que ha consolidado al país como un rival de temer en un deporte en el que su contraparte masculina tiene poco que decir. Y es que el fútbol que juegan las mujeres es incluso más convocante que el de los hombres y le sacan mucha ventaja en cuanto a triunfos internacionales.

El recorrido histórico

El recorrido de Alexandra Morgan, de hoy 29 años, en las canchas de fútbol comenzó joven, pero no tanto como es lo habitual para los deportistas de su nivel. Antes de tocar el balón con sus pies, practicó básquetbol, voleibol y atletismo, y recién a los 14 años empezó a dejar atónitos a todos con su excelente dribleo, olfato goleador y una temible zurda. Habilidades que le permitieron ser la máxima anotadora en su primera temporada con los Golden Bears de la Universidad de California.

Habilidad goleadora que rápidamente llamó la atención de la Federación de Fútbol de Estados Unidos. Con 18 años fue llamada por la selección sub 20 que vino a jugar a Chile el 2008 el campeonato de la división, la Copa Mundial Femenina Sub-20. El torneo lo ganaron las norteamericanas y le valió a Morgan dos distinciones individuales: el Balón de Plata como la segunda mejor jugadora tras su compatriota Syndey Leroux y el Botín de Bronce por sus cuatro goles convertidos. El último lo marcó en la misma final. De ese momento, entre las camisetas de las titulares siempre hubo una que dijera Alex Morgan.

Han pasado 10 años de ese torneo y la “9” de EE.UU ha pasado por nueve equipos, entre ellos el Olympique Lyon francés, donde ganó la Liga de Campeones de su división en 2017 junto con la liga local; Portland  Thorns y el Western New York Flash con los que ganó el torneo local. Actualmente volvió de su experiencia europea para darlo todo con los Orlando Pride donde comparte camarín con la propia Marta.

¿Y con Estados Unidos? Además del Sub-20 que se jugó en nuestro país donde se coronó campeona del mundo en 2015, fue subcampeona en Alemania 2011 y ganó la Medalla de Oro en Londres 2012. Y fue esa temporada que coronó con el podio en los Juegos Olímpicos la que llevó a Morgan a ser calificada como la “heroína” de Estados Unidos por su gran gesta deportiva: Durante su campaña marcó 28 goles, asistió en otros 21 en solo 31 partidos.

La mayor decepción llegó en tierras latinoamericanas, donde llegó hasta cuartos de final en los JJ.OO. de Brasil 2016 con su querida escuadra que ha defendido en 125 ocasiones y con la que ha gritado gol en 75 oportunidades. Decepción de la que ya se sacudieron con el triunfo sobre Brasil en la final del Torneo de Naciones 2018. ¿La figura? Morgan, con un gol y dos asistencias en el partido del campeonato.

El partido por la igualdad

“A veces te sientes cansada de batallas y tener que probarle al resto tu valor una y otra vez”, comentó a fines del 2017 Alex Morgan en entrevista con The Guardian sobre las diferencias que reciben respecto de sus colegas hombres. Porque Alex puede competir de par a par como una de las mejores, pero sus ingresos ni se cercan al de sus colegas varones que están a su mismo nivel.

“Se siente redundante y me gustaría que no tuviéramos que pelear tanto. Pero tu ves a actrices y cantantes que se levantan en situaciones de injusticias por ellas y todas las mujeres”, dijo la zurda nacida en Californa en la misma conversación sobre una de las situaciones que que deben vivir las deportistas de manera transversal en sus rubros. No importa si eres chilena, brasileña, estadounidense o sueca: como futbolista ganas menos que los hombres y el techo al que aspirar también es menor.

Situación que por supuesto Morgan ha tomado como una batalla personal. “Probablemente seamos la selección femenina mejor pagada del mundo, pero no están ni cerca de lo que ganan los seleccionados hombres pese a un palmarés mucho mas escuálido. “Entiendo que haya más dinero dando vuelta en los partidos de los hombres”, dice Alex, pero la “FIFA ha pasado tanto tiempo en los hombres que ellos necesita ahora enfocarse en nosotras. Me gustaría cerrar la brecha”.

Alex Morgan está construyendo una carrera, a la que le quedan varios años aún, que será recordada como una de las importantes. Tanto con su selección como con los clubes que ha jugado, siempre deja un legado lleno de goles y victorias que la han elevado al estatus del que actualmente goza.

Hoy, la 13 de EE.UU. está a la espera de verse cara a cara con las chilenas vice campeonas de América y tendrá la misión de batir a la capitana Christiane Endler y dejar en el camino a Carla Guerrero, Su Helen Galaz, Karen Araya y compañía. Una misión nada de fácil, pero tampoco lo ha sido convertirse en la indiscutida capitana de su selección.