Era la única toma feminista que aún se mantenía: las estudiantes de la Universidad de Playa Ancha (Upla) se mantenían en pie porque no habían llegado a ningún acuerdo con el rector, Patricio Sanhueza. Por eso, incluso en los últimos días, cuatro de las jóvenes participantes iniciaron una huelga de hambre. Sin embargo, tras 108 días de movilización, este jueves depusieron la protesta tras firmar un acta de compromiso.

Sanhueza, representantes de la Federación de Estudiantes y de la Asamblea de Mujeres y Disidencias sostuvieron un pacto para finalizar la ocupación y retomar las clases a partir de la próxima semana.

“No se aceptarán atentados a la dignidad de las personas. (La movilización) ha develado una deuda histórica con las mujeres y las disidencias de género, que como comunidad en conjunto se deben superar”, aseguró el rector Sanhueza.

El petitorio de las estudiantes incluía la suspensión de profesores acusados de acoso y abuso de poder, la aprobación de un protocolo contra el acoso y la creación de un departamento de género, entre otros. Sobre esto, Sanhueza indicó a El Mercurio que se continuará con un trabajo triestamental para definir medidas “precautorias” para las víctimas de violencia de género. Además anunció la creación de una Comisión de Emergencia -previa a la aprobación del Protocolo contra el Acoso- compuesta por especialistas, que recibirán las denuncias, acompañarán y asesorarán a las víctimas de violencia de género.