“Dicen que se están produciendo muchas violaciones en Davao. Si hay muchas mujeres bonitas, habrá muchas violaciones“.

Esa es la nueva declaración del presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, que ha escandalizado y despertado la preocupación en el mundo al referirse a los ataques sexuales que se han producido en la ciudad que es la tercera más poblada del país.

Según apuntan los informes de la Policía Nacional de Filipinas, Davao está a la cabeza en Filipinas por un triste y lamentable registro:  es la localidad con mayor número de casos de asaltos sexuales, llegando a 42 violaciones en el segundo trimestre de 2018.

Los comentarios machistas y misóginos de la máxima autoridad filipina han sido habituales durante su administración.

Uno de los episodios más comentados fue el protagonizó en un acto público en Seúl, Corea del Sur, donde le dio un beso a la fuerza a una mujer.

También ha dicho que prefiere contar con hombres en los puestos importantes de su gobierno, ya que según él aguantan mejor las órdenes, en cambio las mujeres le servirían en los puestos de Turimos y Educación.

En febrero de este 2018, Duterte también llamó a disparar contra la entrepierna de las mujeres guerrilleras porque, sin ella, “son inútiles”.

Incluso, para incentivar el turismo, prometió que le regalarían “42 vírgenes” a cada extranjero que visite el país. Otro de sus escándalos por dichos machistas fue en mayo de 2017, cuando afirmó que los soldados podían violar hasta a tres mujeres sin que se les castigara y unos meses después volvió a bromear con la violación de la ganadora del concurso de Miss Universo.