El gobierno de Daniel Ortega expulsó de Nicaragua a los integrantes de una misión de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), debido a que considera que “han cesado las razones, causas y condiciones” de la misión en el país.

La orden de salida se emitió dos días después de que el organismo presentara un informe sobre la crisis en Nicaragua, que niega la versión oficial con respecto a las masivas protestas en contra y denuncia “uso desproporcionado de la fuerza por parte la policía, que a veces se tradujo en ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, y obstrucción del acceso a la atención médica, entre otras violaciones a los derechos humanos contra cualquier persona que opine distinto al Ejecutivo”.

De este modo, en una nota de prensa de la Cancillería, el gobierno aseguró que “han cesado las razones, causas y condiciones que dieron origen a dicha invitación (para que la misión de la ONU llegara al país), este Ministerio comunica que da por concluida la invitación y finalizada la visita a partir de hoy 30 de agosto de 2018”.

La misión de la Acnudh llegó a Nicaragua en junio pasado para conocer la crisis sociopolítica que, según el informe que emitió el pasado miércoles en Ginebra, ha dejado “más de 300 muertos y dos mil heridos“.

La misión, encabezada por el peruano Guillermo Fernández Maldonado, ya había denunciado “obstáculos” por parte del gobierno para realizar su trabajo en Nicaragua, y por su parte, emitió un comunicado donde aseguró que “proseguirá con su labor de monitorear e informar sobre la situación de derechos humanos en Nicaragua de forma remota”.