El Fiscal de Talca recibió a un Melipilla que llegaba vistiendo sus características inseguridades. Héctor Adomaitis (48 años), quién nunca había dirigido un equipo profesional -destaca en su currículum haber sido ayudante técnico de Carlos Encinas en Audax y Universidad de Concepción-, fue el elegido por la dirigencia albiazul para ser el cuarto DT en la temporada y así mantener al potro en la categoría. Los vientos de renovación llegaron también al equipo titular, en el que aparecieron dos sorpresas: Boris Rieloff, inactivo desde mayo, fue incluido como lateral derecho; y Ricardo Fuenzalida, que entró setenta minutos antes de lo habitual, se ubicó como puntero izquierdo.

El ofensivo 4-2-1-3 dispuesto por Adomaitis fue un espejismo de audacia que no resistió ni 5 minutos, pues Rangers no estaba para enredos y salió a presionar exitosamente la salida de Melipilla, que no lograba conectar tres pases seguidos.  Céspedes, puntero derecho rojinegro, se cansó de ganarle la espalda al lateral Vásquez y de no mediar una noche ágil del portero Fuentes, que rechazó embates de Ragusa, Varela y del propio Céspedes, el marcador se habría inclinado a favor de los piducanos.

Corría el minuto 30′ y daba la impresión que el destino indefectible del partido era la derrota de los del Maipo. Los centrales de Rangers se ubicaban en la mitad de la cancha, con ambos laterales lanzados al ataque y Melipilla sin poder recuperar el balón. No obstante, ya replegado sin vergüenza, el equipo potro se empezó a afirmar e incluso llegó al arco con peligro. Mathias Pinto, de destacada actuación, se las arregló en cinco minutos para rematar dos veces a portería, exigiendo en una de estas una fotográfica volada del loco Peric. Terminaban los 45’ minutos y el negocio era para Melipilla.

Cristián Arán, DT del Rangers, en un acto de reprimenda reemplazó en el entretiempo al volante creativo Ragusa -de constante desequilibrio- y al centrodelantero Pérez, por Jorge Romo y Nicolás Canales, sin alterar el dibujo táctico. Con esta modificación el equipo de Talca perdió peligro en ofensiva y el potro solitario se pudo afirmar en el campo, acercándose de contra al tanto de la gloria. Adomaitis, por su parte, entendió que el partido no estaba para experimentos y sacó en el minuto 52’ al delantero Araya, de intrascendente cometido, para reemplazarlo por Fernando Meneses; y en el 60’ cambió a un errático Rieloff por Miguel Escalona. Había que aguantar, sin arrugarse.

Y de aguantar se pasó a golpear. Minuto 67’, gol anulado a Escalona por estrecha posición de adelanto; en el 70′ Fuenzalida remata afuera teniendo dos compañeros solos; y en el 72′ el balón sale disparado desde el empeine furioso de Mario Sandoval, dibujando una parábola que se clava 25 metros más tarde en el arco del loco. Un golazo de escasa factura en el medio chileno, en el que se remata tan poco de media distancia. Melipilla no lo podía creer, quedarse con los tres puntos parecía posible.

La misma incredulidad se encajaba en los rostros rojinegros, que aturdidos siguieron buscando el empate. En el 78’ el lateral albiazul Vásquez intercepta a Rivera en el área, pasando a llevar pelota, rodilla y muslo, en una arriesgada jugada que increíblemente no fue sancionada como penal por el árbitro Patricio Blanca. Era el día de suerte del potro, que se cerró atrás y no dejó hacer mella a un Rangers inocuo en ataque. Pitazo final y Melipilla se lleva tres inesperados puntos a casa.

Con el resultado Rangers se complica y sale de la zona de liguilla de ascenso, quedando en 7mo lugar con 30 unidades, mientras que Melipilla respira y sube hasta el puesto 12, con 27 puntos, a 5 del colista San Marcos de Arica.