Hace solo unos días Nike lanzó una nueva publicidad llamada “Juntas imparables” que ha sorprendido por no seguir con una tradición de estereotipos de género sexistas tan habituales en los avisos de venta de ropa y por sumar guiños de la lucha feminista. Pero hay algo que no calza.

En el video se ve a un grupo de mujeres apoderándose de las calles  y liderando una revuelta en medio de un extenso e intenso taco que tiene detenido a los automóviles en una ciudad de México. Niñas que se niegan a peinarse como quiere su mamá, deportistas mexicanas como futbolistas y boxeadoras, una mujer cabalgando con un pañuelo verde (como el de la campaña por el aborto libre), y otras de diferentes edades que se juntan para desafiar a un grupo de hombres que menosprecian su fuerza.

Así es el comercial que ha sido destacado por sectores del público, pero que también ha sacado ronchas por utilizar elementos del movimiento feminista y su discurso empoderador para vender zapatillas.

Pero no solo esto, ya que también han recordado que esta marca, junto contras del mismo rubro, tienen a niñas y mujeres trabajando en condiciones precarias y cercanas a la esclavitud. Solo basta con recordar que en 2017, cientos de trabajadoras de la empresa en Camboya se desmayaron al ser explotadas y tenerlas trabajando más de 10 horas seguidas durante seis días a la semana.

Lo anterior, fue seguido por una ola de protestas anti explotación en Estados Unidos y por las condiciones laborales que en general sufren las mujeres en las diversas sedes de Nike en el mundo.

Otras situaciones que incoherentes entre la imagen que quiere entregar la empresa y sus conductas internas tiene que ver con la decena de altos ejecutivos denunciados por acoso laboral y sexual, hasta el momento se conoce de 11 casos, de los cuales solo 4 fueron desvinculados, mientras el resto está siendo investigado o definitivamente se quedaron en sus puestos.

La compañía, ansiosa de retener a las mujeres jóvenes que compran sus productos, ya que representan más de la mitad de sus ingresos, han empezado una política para atraer más mujeres a que trabajen con ellos, mientras los denunciados de acoso permanecen ahí, para dar una señal de confianza a sus consumidoras.

Son todos estos motivos los que han hecho que se levanten las cejas en señal de suspicacia, ya que si de verdad quieren dar una señal más allá de algo consmético, tienen hartas posibilidades para empezar cambios reales al interior de Nike y no solo adoptar la simbología feminista como una nueva moda para adornar sus productos.