Durante la tarde del lunes, en la estación Lo Prado del Metro de Santiago, se vivió una delicada situación luego que, según la denuncia de una usuaria de redes sociales, dos guardias golpearan a un vendedor ambulante hasta dejarlo en el suelo.

La violencia ejercida contra el vendedor provocó que varios pasajeros increparan a los funcionarios de la empresa, provocando que uno de ellos sacara su arma de servicio y comenzara a amenazar a apuntar a quienes estaban en lugar.

Sin embargo, desde Metro indicaron que el guardia solo sacó la pistola al verse superado numéricamente, pero que nunca apuntó a nadie, pese a lo que muestran las imágenes.

A través de un comunicado, confirmaron que los hechos ocurrieron cerca de las 15 horas, cuando dos vigilantes de Metro “procedieron a retirar en estación Lo Prado, de acuerdo a los protocolos establecidos, a una pareja de vendedores ambulantes que se encontraba vendiendo al interior de un tren”.

Sin embargo, añadieron que “debido a que uno de los vendedores intentó agredir a uno de los vigilantes, se procedió a esposarlo con el fin de retenerlo para esperar la llegada de Carabineros. En ese momento, un grupo de personas se abalanzó sobre los vigilantes intentando impedir el procedimiento”.

Por último, desde la empresa reconocieron que, pese a que los vigilantes privados están autorizados a portar armas, “el procedimiento adoptado no se ajusta a lo establecido para este tipo de casos. Por lo cual, Metro está analizando la situación y adoptará las medidas que correspondan”.