En medio de la polémica sobre las distintas posturas que líderes del Frente Amplio han expresado sobre la situación de los derechos humanos en varios países de América Latina (y del mundo), el diputado liberal Vlado Mirosevic anunció este martes su renuncia a la presidencia de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara.

Esta semana la Mesa Nacional de la coalición de izquierda tenía que resolver la continuidad del diputado en el cargo, pero Mirosevic y su partido decidieron anticiparse sin someterse a la decisión de su propio conglomerado.

“A pesar de las presiones, no estamos dispuestos a negociar nuestras convicciones en materia de Derechos Humanos y democracia. Menos aún estamos dispuestos a continuar tolerando presiones ni cuestionamientos de grupos que han relativizado el valor universal de los DD.HH. Es por esto, que rechazamos todos los intentos de censura y veto hacia las posiciones que Mirosevic ha defendido desde la Comisión de RR.EE. y a las cuales entregamos nuestro respaldo”, dijo Mirosevic desde el Congreso.

En su opinión, y en base al comunicado que el diputado leyó, la renuncia se debe a una “posición definitiva sobre un tema tan esencial, básico y universal como los Derechos Humanos”. Mirosevic lamentó que los colores políticos no sean capaces de “llegar a un consenso general” ante este tema, y fue enfático: “No estamos dispuestos a transar nuestras más profundas convicciones por la soberbia que en reiteradas ocasiones ha manifestado un sector de nuestra coalición“, espetó.

Ante las críticas que asegura haber recibido desde su propio bloque, sostuvo que “no podemos permitir que el sectarismo, la arrogancia, o la inmadurez de un sector divida lo que tanto costó forjar”. Y agregó: “Por ningún motivo continuaremos aceptando presiones bajo el infortunio de una ceguera valorativa e inescrupulosa”.

Antes de cerrar el punto de prensa, en el que no admitió preguntas, Mirosevic aseguró que esta decisión no conlleva su salida del Frente Amplio.