A un año de la aprobación de la ley de despenalización de aborto en tres causales, se empiezan a sistematizar las primeras cifras que permiten evaluar la accidentada implementación de la normativa. Eso, luego de que el ministro de Salud, Emilio Santelices, decidiera retirar el primer protocolo de objeción de conciencia, diseñado por la administración de Michelle Bachelet. Un dictamen de Contraloría frenó la puesta en marcha de este documento y el titular de Salud repuso el anterior protocolo.

Un reportaje de CIPER con datos obtenidos vía Ley de Transparencia y de un estudio de la Corporación Humanas, señaló la falta de infraestructura y de información, la alta cifra de médicos objetores y “las ambigüedades y vacíos” que deja abiertos la propia ley entre las principales causas que dificultan que una mujer acceda a un aborto en las tres circunstancias establecidas por la ley.

La investigación reveló que de los 69 hospitales habilitados para practicar abortos, en 41 de ellos la mitad o más de los médicos es objetor en alguna de las tres causales. De esos 41, al menos cuatro (San Fernando, Pitrufquén, Nueva Imperial y de Osorno) deben obligatoriamente derivar a las pacientes que soliciten un aborto por violación porque todos sus médicos son objetores. En el Hospital de Peñaflor también hay necesidad obligada de derivar ya que todos los médicos (7) se han declarado objetores en caso de inviabiliad fetal y riesgo para la madre.

Pero la situación es más compleja en casos de violación. Según el Minsal, de los 1.140 obstetras del sector público, 538 son objetores por esa causa. En tres regiones las dificultades de acceso llegan prácticamente al límite: en Maule y O’Higgins más del 80% de los médicos son objetores por violación y en La Araucanía, más del 75%. Estas cifras son aún más desconcertantes si se cruzan con los casos de menores víctimas de violaciones. Según CIPER, en 2016 casi el 20% de las 732 menores de 15 años que quedaron embarazadas ese año, está repartido precisamente en las tres regiones que registran el mayor número de médicos objetores de conciencia en abortos por violación: La Araucanía, Maule y O’Higgins. Precisamente, la Araucanía es la región que tiene más hospitales con todos sus médicos objetores de conciencia en casos de violación (hospitales de Pitrufquén y Nueva Imperial), o con sólo un médico habilitado (hospitales de Lautaro y Angol).

Según el Minsal, fasta el momento se registraron 25 muertes maternas por aborto, cinco de ellas con diagnósticos que aplicaban para la primera causal.

Hasta el 16 de julio de este año, 359 mujeres habían interrumpido sus embarazos acogiéndose a alguna de las tres causales que contempla la Ley 21.030. Sin embargo, es imposible de cuantificar es el total de mujeres que no pudieron acceder al aborto en las tres causales por falta de información y adecuada atención. De los 29 servicios de salud que administran los hospitales a nivel nacional, el que presenta más casos de embarazos en los que se ha constituido una causal de aborto es el de Viña del Mar-Quillota (42), seguido por el de Talcahuano (33) y el de Valparaíso-San Antonio (29).

Ante las estadísticas y porcentajes, varias organizaciones sociales han identificado que otros impedimentos de la aplicación de la ley de aborto pasan por el desconocimiento de la normativa -tanto de los equipos médicos como de las propias mujeres- y la falta de información para saber a qué hospital acudir.