El fichaje que Nike ha hecho para celebrar el 30º aniversario de la campaña “Just do it” ha encendido la polémica en Estados Unidos. El desencadenante ha sido el personaje elegido para protagonizarla: el antiguo quarterback de los 49ers de San Francisco, convertido en símbolo de las protestas antirraciales, Colin Kaepernick.

El anuncio, que el propio deportista, que hace un año que no juega, publicó en su cuenta personal de Twitter, tiene por lema “Cree en algo, incluso si eso significa sacrificar todo. JustDoIt”. Kaepernick lideró en 2016 una ola de protestas en el campo, cuando empezó a arrodillarse mientras tocaba el himno nacional en signo de protesta por los problemas raciales de su país.

La Liga de Fútbol Nacional (NFL, por sus siglas en inglés) trató de contener las protestas en el campo, cadenas deportivas -como ESPN- evitaban transmitir el momento del himno por televisión, e incluso el presidente Donald Trump, el 10 de agosto pasado, llegó a reclamar que no se pagase a los jugadores de la liga profesional de fútbol americano que protestan durante el himno nacional antes de los partidos. “Los jugadores de la NFL están de nuevo en acción, arrodillándose cuando deberían estar orgullosos del Himno Nacional. (…) ¡Que se mantengan orgullosamente de pie durante su himno nacional o que sean suspendidos sin paga!”, dijo el mandatario en su cuenta oficial de Twitter.

La apuesta de Nike es arriesgada porque entra de lleno en una cuestión muy controvertida en Estados Unidos. De hecho, los primeros efectos ya se han dejado sentir. Las acciones de la compañía cayeron más de un 3% en la apertura de Wall Street y muchos usuarios de las redes expresaron su malestar en redes sociales a través del hashtag #NikeBoycott, que este martes se convirtió en Trending Topic.

Trump no se ha ahorrado su aporte a la campaña y declaró a la prensa que Nike está lanzando un “mensaje terrible” a la sociedad, y que no tiene “ninguna razón” para utilizar la imagen de Kaepernick. Y agregó: “Por otra parte, nuestro país es así, tenemos ciertas libertades para hacer cosas que otras personas creen que no deberías hacer”.