La mujer peruana que arrendó su vientre para que la pareja de chilenos Rosario Madueño y Jorge Tovar pudieran ser padres entregó su testimonio a la justicia de su país. En su declaración, insistió en que los mellizos que dio a luz el pasado 28 de julio “no son sus hijos” y enfatizó que hubo un acuerdo para que ella llevara a cabo un embarazo subrogado.

“Lo único que quiero agregar es que yo no soy la madre de los niños. Los verdaderos padres son la señora Rosario de los Ángeles Madueño Atalaya y Jorge Tovar Pérez; los embriones son de ellos y que ojalá se aclare de una vez para que los bebes estén juntos con sus papás y que yo he hecho un acto humanitario en apoyarlos”, sentenció la mujer.

Al ser consultada sobre el pago de dinero para llevar adelante su embarazo, ella respondió que acordaron el pago de 800 soles por concepto de alimentos, exámenes, transporte y medicinas: “Yo no he pagado nada, Jorge y Rosario se hacían cargo de los gastos de gestación hasta el parto, directamente con los médicos, yo no tenía que gastar nada”, explicó.

El matrimonio chileno recurrió al embarazo subrogado, conocido como “viente de alquiler” tras numerosos intentos fallidos de embarazo. En 2013, ambos fueron referidos desde Chile a la clínica Concebir en Lima. A fines de 2017, ambos recurrieron a una mujer que llevó la gestación del embrión utilizando un óvulo donado y el esperma de Tovar.

La mujer dio a luz a gemelos en un parto prematuro, que se adelantó en dos semanas. La pareja llegó a Lima dos días después, lo que alertó a las autoridades del aeropuerto cuando la pareja ya retornaba a Chile el pasado 25 de agosto. Finalmente, el domingo 2 de septiembre la Corte de Justicia del Callao dictó 12 meses de prisión preventiva contra ellos, acusados de presunta trata de personas.

Durante el lunes, Rosario Madueño quedó recluida en el penal Ancón II, mientras que su esposo fue derivado al recinto Sarita Colonia del Callao. Una de las críticas de la familia cuestiona que la Fiscalía haya dictado recién una prueba de ADN, que comprobaría la paternidad biológica de Tovar sobre los bebés.