La voz de la banda The Cranberries, la cantante irlandesa Dolores O’Riordan, murió ahogada por culpa de una intoxicación etílica. Así lo reveló la cadena de televisión irlandesa RTE y la británica Sky.

Fallecida el pasado enero a los 46 años de forma repentina, la artista fue encontrada sin vida sumergida en la bañera del hotel Hilton en Londres, donde se encontraba en una breve sesión de grabación. Según la forense Shirley Radcliffe, encargada del caso, la cantante murió de manera accidental, no había ningún indicio de violencia. La autopsia del cuerpo demostró que O’Riordan tenía altos niveles de alcohol en la sangre.

La investigación del tribunal de Westminster empezó el pasado 19 de enero y reveló que en la habitación del hotel se encontraron varias botellas de champán y cajas de medicamentos de prescripción médica, pero los niveles de estos en la sangre de O’Riordan estaban dentro de los límites permitidos. No así el grado de alcoholemia.

La cantante fue enterrada en su pueblo natal de Limerick entre la conmoción de toda Irlanda. La artista tenía tres hijos con el representante del grupo británico Duran Duran, Don Burton, de quien se había separado en 2014 tras 20 años de matrimonio.

Nacida en 1971, O’Riordan era la menor de siete hermanos y fue educada en el catolicismo. Se unió a The Cranberries en 1990 (llamados entonces The Cranberry Saw Us), junto con el guitarrista Noel Hogan, el bajista Mike Hogan y el batería Fegal Lawler. Su salto a la fama llegó con temas como “Zombie”, “Dreams” o “Linger”.