Indignación dentro del mundo político ha generado la solicitud que anunció este jueves el jefe de bancada de la UDI, Javier Macaya, y que realizará el partido ante la mesa de la Cámara de Diputados. Con ella buscan que se inhabilite a la diputada Carmen Hertz (PC) como firmante de la solicitud de acusación constitucional contra los jueces de la Corte Suprema que concedieron beneficios a reos de Punta Peuco.

Según explicó Macaya, la razón es la condición de víctima de la parlamentaria –como viuda de Carlos Berger, quien aún se mantiene como detenido desaparecido–, lo que a juicio del partido “la hace tener un conflicto de interés evidente al momento de interponer la acusación constitucional”.

“Nosotros reconocemos su calidad de víctima, y es precisamente por eso que ella sí tiene un interés directo en causas que se van a tramitar en la Corte Suprema, cuyos ministros ella está impugnando”, señaló el parlamentario, quien agregó que “acá en el Congreso hay distintas personas que por diferentes realidades se tienen que inhabilitar de la discusión y votación de proyectos de ley y el caso de Hertz también está dentro de esos”.

La acusación en cuestión fue presentada formalmente por parlamentarios de oposición en agosto pasado en contra de los ministros de la Corte Suprema Hugo Dolmestch, Manuel Valderrama Carlos Künsemüller, a quienes se les acusa de notable abandono de deberes, y que debe ser revisado en la sala de la Cámara de Diputados durante septiembre.

Desde el oficialismo han manifestado su rechazo a la acusación, y eso fue reiterado este jueves por Macaya, quien aseguró que ella “no tiene sustento jurídico”. que posee “vicios de forma y de fondo” y que con esta acción no buscan “ganar por secretaría”. Se espera que el asunto sea resuelto antes del lunes.

Dado que la solicitud de acusación constitucional cuenta con 10 firmas –el mínimo exigido en el Congreso–, en caso de que el requerimiento de la UDI sea aceptado, desde la oposición necesitarían presentar un nuevo texto que supere esa cantidad de firmantes.

Distintos diputados de oposición reaccionaron ante la solicitud y la calificaron como “maniobra miserable” y “cobarde”.