La presentadora del tiempo en la cadena pública RTBF de Bélgica Cécile Djunga decidió subir a su perfil de Facebook un video para denunciar que haber sufrido insultos racistas. “Ayer, durante el tiempo, una señora llamó diciendo que yo era demasiado negra, que no se me veía más que el vestido porque era demasiado negra”, explica Djunga en esa grabación en la que aparece casi llorando. “Al principio me hizo gracia, pero después su frase fue calando hondo”, añade. “Creemos que el racismo en Bélgica no existe, y no es verdad (…). Hace un año que recibo ese tipo de insultos y no puedo más. Esto tiene que acabar”, dice Djunga.

“Va a hacer un año que presento la meteorología en la televisión y los mensajes no han parado en ningún momento. Estoy harta de recibir toneladas de mensajes racistas y ha llegado ya a tal punto que me enerva”, afirma la joven en un vídeo que cuenta ya con más de un millón de reproducciones. “Esto no es una broma. No es divertido y hace daño”, añade. Y continúa: “Llevo un año aguantando, pero he decidido que se acabó, que no me voy a callar más, porque aun hay gente que cree que el racismo en Bélgica no existe”.

“Tenemos que acabar con la discriminación, ya no solo racista, sino misógina o de cualquier tipo. Hoy me siento la portavoz de los que han sido heridos por esta gente tan cerrada de mente”, dice la presentadora. “Si puedo ayudar a que más personas que sufren saquen a la luz lo que les está pasando. Vamos allá, hagámoslo juntos”. Y cierra: “Vamos a demostrarles juntos a estas personas de mente cerrada, que Bélgica, mi país, nuestro país, es un país de mente abierta (…) El acoso virtual, el acoso en redes sociales a todo tipo de personas duele, y hay que acabar con ello”.

El caso ha tenido mucha repercusión en el país, donde se han publicado varios artículos y editoriales en la prensa. Incluso el primer ministro de Bélgica, el liberal Charles Michel, calificó la situación como “hechos graves y comportamiento inaceptable” y aseguró que “el gobierno está movilizado contra toda forma de racismo, de antisemitismo y de xenofobia”.

Por su parte, el socialista francófono y alcalde de Charleroi, Paul Magnette, denunció que en Bélgica existe un “racismo cotidiano” del que culpó, en parte, al partido nacionalista flamenco N-VA, socio mayoritario de la coalición de gobierno, por banalizar el asunto en sus discursos políticos: “Si los dirigentes políticos, incluso miembros del Gobierno, que deben dar ejemplo y que de alguna manera fijan la regla de lo que es públicamente aceptable (…) están constantemente coqueteando con el racismo, obviamente, el ciudadano se siente plenamente habilitado para expresarse de manera abierta y racista. Existe una responsabilidad política”, denunció Magnette.

Mira el video acá: