Tras una investigación realizada por Mauricio Reyes, académico de la Universidad de La Frontera, se estableció un aumento del 5% de araucarias con algún grado foliar, en su área natural entre las regiones del Biobío y Los Ríos. 

El trabajo forma parte del Plan Nacional de Conservación dirigido a determinar el origen del daño foliar que afecta a la araucacaria, llevado a cabo por la Corporación Nacional Forestal (Conaf).

El monitoreo reveló que la población de araucarias quejadas por la enfermedad creció en un 93,3% desde la prospección realizada en la temporada 2016-2017 a 98,3% en el período 2017-2018. Los resultados fueron dados a conocer en el seminario “Daño foliar de la araucaria araucana”, organizado por Conaf en la U. de La Frontera.

En dicha ocasión, el intendente regional Luis Mayol señaló que Conaf “es una institución que tiene las capacidades para poder llegar a una solución y salvar a este árbol emblemático, patrimonio de la humanidad y patrimonio cultural para el pueblo mapuche. Como gobierno, tenemos fe. Vamos a lograr determinar las causas y buscar las soluciones”.

A la vez, el director ejecutivo de Conaf, José Manuel Rebolledo, agregó que hace dos años se realiza un trabajo interinstitucional desde el Ministerio de Agricultura: “Aquí ha habido un enorme esfuerzo público-privado destinado a resolver lo antes posible el agente causal del daño que está afectando a la araucaria. Estas investigaciones toman su tiempo en determinar específicamente al patógeno, porque hay que descartar diversas hipótesis. Después de ello viene el tratamiento, lo que también exige un tiempo para lograr tener a una población totalmente sana”, explicó.

Uno de los síntomas del daño foliar es la muerte de ramas, con diversos niveles de severidad, desde la parte baja de la araucaria hasta la copa. También se han detectado microorganismos semejantes a los hongos que han demostrado un gran poder destructivo en bosques nativos. En la práctica, se traduce en que las araucarias se están comenzando a secar.De hecho, según el autor de la investigación, analizaron un total de 11.550 árboles en 400 lugares y solo en siete de éstos encontraron especies sanas. La mayoría tenía problemas en una de sus ramas o copas.

Las causas de la enfermedad en estas especies milenarias aún son motivo de investigación, aunque se analiza el factor que juega el cambio climático y que podría afectar a las 252 mil araucarias que existen en el país.