Lumi Videla fue militante del MIR asesinada el 3 de noviembre de 1974 por miembros de la DINA, quienes la torturaron durante 40 días. Como si fuera poco, terminaron lanzando su cuerpo por encima de un muro de la embajada italiana, la que en ese entonces prestaba refugio a cientos de ciudadanos chilenos que buscaban asilo político para salir del país.

Por este escabroso hecho el ex Embajador de Italia en Chile, Emilio Barbarani, recuerda el Chile de los primeros años de la dictadura y revela entre telones inquietantes sobre el asesinato de la dirigente del MIR.

Era de noche y escucharon ruidos. Al ir a ver se encontraron con un espectáculo macabro: el cadáver de una mujer con evidentes signos de tortura. Inmediatamente los asilados advirtieron al joven diplomático Enrico Calamai, que pernoctaba en la citada residencia, quien a su vez se comunicó de inmediato con las autoridades chilenas.

En 1974 la prensa chilena había descrito el homicidio de Lumi Videla como una reyerta ocurrida en el interior de la residencia diplomática, durante una “orgía entre asilados”, versión que quedó totalmente descartada en la investigación judicial realizada por el magistrado Juan Araya, quien estableció fehacientemente que la joven asesinada nunca estuvo en ese lugar en calidad de refugiada.

En ese marco, El Mercurio publicó una viñeta realizada por el reconocido dibujante Lukas, quien por largos años dibujó en caricatura el acontecer nacional en los diarios El Mercurio, La Segunda de Santiago, La Estrella de Valparaíso y otros medios internacionales. De hecho, hoy mantiene su propio museo en Valparaíso. Sin embargo, la historia no olvida que aquel día se burló fríamente del crímen cometido por los agentes de la DINA, describiéndolo como “el fantástico número del proyectil humano disparado sobre los muros de una embajada”.

Pese a que el hijo de Lumi Videla y Dagoberto Pérez, Dagoberto Pérez Videla, ha solicitado las disculpas del medio por la caricatura, El Mercurio nunca se disculpó al respecto.