El tedeum evangélico del 2017 estuvo marcado por las críticas que hicieron los representantes de esa iglesia al gobierno de Michelle Bachelet por su agenda valórica, entre otros temas. El hecho generó molestia en la mandataria que se retiró de la Catedral Metodista Pentecostal sin despedirse de los obispos.

Algunos de los protagonistas de este hecho fueron contratados por el gobierno de Piñera y colaboran en el Ministerio Secretaría General de Gobierno (Segpres) y en el Ministerio del Trabajo, según consigna La Tercera.

Uno de ellos es Patricio Moya, quien durante el acto se desempeñaba como secretario ejecutivo del Concilio Nacional de Iglesias Evangélicas y que afirmó durante el tedeum que “no ha habido leyes urgentes para las necesidades reales de la gente”.

Actualmente, Moya figura como contratado a honorarios como “experto” en Segpres con un sueldo de $1.032.355, según indica el portal de transparencia del ministerio.

Otro de los que criticó al gobierno fue Cristián Nieto, quien figuraba en ese entonces como Director de comunicaciones del Concilio de Iglesias Evangélicas. El evangélico declaró que tras el acto se generó un “enfriamiento” de las relaciones con la administración de la Nueva Mayoría.

Nieto, desde el 16 de abril, trabaja a honorarios en el Instituto de Previsión Social, entidad que depende del Ministerio del Trabajo y Previsión Social con una remuneración mensual de $3.333.333. Su función es “asesorar al subdirector de Servicios al Cliente y a las distintas áreas de la Subdirección en el proceso de mejora continua de la gestión en distintos ámbitos con un foco en el perfeccionamiento de la atención ciudadana”.