Un grupo de periodistas se acercó al presidente electo Andrés Manuel López Obrador para preguntarle por una supuesta negociación en la Cámara de Senadores entre su partido Morena y el Partido Verde, pero el próximo mandatario mexicano decidió no contestar. Hasta ahí, nada fuera de lo común. El problema, es que para negarse,trató a la reportera con un condescendiente “corazoncito”.

Como es habitual, cuando AMLO estaba saliendo de su casa se encontró con una gran presencia de medios de comunicación a la caza de sus declaraciones. Pero no fue hasta que se subió a un vehículo y bajar la ventana del auto que una periodista le hizo la pregunta a la que contestó con un “no voy a hablar de eso, corazoncito” y emprendió el rumbo.

Este comentario encendió la polémica en medios, entre los y las periodistas, y en redes sociales, donde criticaron desde desatinado a sexista a la intervención de López Obrador.

Peniley Ramírez, una periodista del diario de El Heraldo de México, comentó en su cuenta de Twitter al respecto que “México, donde gobernará un político que llama ‘corazoncitos’ a las mujeres que ejercemos el periodismo en uno de los países más peligrosos del mundo“.

En tanto que otra profesional, Pamela Cerdeira de Uno TV destacó que “está mal que un hombre llame ‘corazoncito’ a una mujer que no es su pareja, que  no tiene una relación de confianza y que su única relación es laboral” y que si hay una posición de poder por parte del hombre “peor y si ese hombre es el presidente y le está hablando a una reportera, mucho peor“, ya que no solo fue una palabra usada para “minimizarla, sino para evadir una pregunta”.

Pero la situación no quedó ahí, ya que al día siguiente, el mismo López Obrador se justificó señalando ante un grupo de periodistas que “son ustedes mis corazones, mis corazoncitos, yo les estimo mucho, les quiero. Yo llevo a la práctica el principio filosófico del amor al prójimo: amor y paz. ¿Cómo les voy a tratar? Pues así con cariño, no soy autoritario, soy feliz, gracias a la vida”.