La tradicional romería al Cementerio General para homenajear a las víctimas de la dictadura terminó este domingo con 28 detenidos, según informó Carabineros, y varios rayados a la tumba del ex senador UDI, Jaime Guzmán, a quien tildaron de “traidor”, “asesino” y “mierda fascista”.

La acción provocó de inmediato las reacciones del oficialismo, que salió a repudiar los hechos. La UDI publicó un mensaje en sus redes sociales para condenar “enérgicamente los desmanes y actos de odio que sufrió la tumba de nuestro fundador Jaime Guzmán”. Y agregaron: “La bajeza y delincuencia hoy demostrada sólo nos empujan con más fuerza a seguir trabajando por nuestros valores y principios”.

Al rato, la colectividad difundió un comunicado en el que insistieron en su mensaje y añadieron que “lo ocurrido es una nueva demostración de que en Chile aún existen algunos sectores minoritarios de la sociedad que motivados por el odio, siguen promoviendo y validando la violencia política”, reza el texto.

La presidenta del conglomerado, Jacqueline van Rysselberghe, a través de un video publicado en la cuenta de Twitter del partido, aseguró que el hecho refleja “el mismo tipo de violencia que validó la izquierda en el tiempo de la Unidad Popular”. La líder conservadora recordó que Jaime Guzmán fue “un senador electo en democracia” y “asesinado en plena democracia”.  Para concluir, instó a que todas las fuerzas políticas” condenen este hecho, porque no podemos aceptar que la violencia se apodere de este país”.

Por su parte, la vocera de gobierno, Cecilia Pérez, calificó de “ataque cobarde” lo sucedido, y señaló que “nada justifica la violencia y el odio, a propósito de ninguna fecha, causa o defensa de ideas”.

Desde el ejecutivo, también el ministro del Interior, Andrés Chadwick, se sumó a la condena púbica.