Cuando el diputado Renato Garín (RD) decidió votar a favor de la sanción contra Pamela Jiles (PH) por encarar a a su par UDI Ignacio Urrutia los roces y diferencias al interior del Frente Amplio se hicieron más intensos que nunca.

A raíz de este voto, junto con el de Vlado Mirosevic (PL), la parlamentaria decidió dejar la presidencia de comisión de Familia y los criticó por haber prestado su voto a favor en esa instancia.

Es por eso que la voz de Garín ha sido una de las que más se ha pronunciado al respecto, y pese a que la semana pasada aseguró que no ha traicionado a Jiles, ahora le pidió que retomara su puesto en la comisión.

“Le pido a Pamela que retome su presidencia en la comisión de Familia y que presente un recurso de reposición, que es lo que corresponde, para que su situación pueda evaluarse”, indicó a El Mercurio.

Pero no solo para ella tuvo palabras, ya que añadió que “es imperativo que tanto el diputado Mirosevic como la diputada Jiles retomen sus presidencias“.

Lo anterior, pese a que Garín identifica que en el Frente Amplio “hay una tensión evidente entre quienes queremos concitar mayorías para Chile y una izquierda radical o más bien nostálgica que se queda en la denuncia sin pasar a la acción”.

Incluso, señaló que “hay un eje que mira hacia una izquierda moderna que dialoga con los sectores liberales y la socialdemocracia, que mira los sistema de salud ingles, de educación finlandés. Pero hay otro que tiene más la mirada en el socialismo del siglo XXI de America Latina y eso genera un eje divisorio”.

Finalmente, reflexionó que “siento que nuestros pares nos están perdiendo el respeto y eso me preocupa”, esto porque “cuando los demás nos perciben como una pelotera, no nos toman en serio y quedamos fuera de las conversaciones”.