Aunque ya tiene un título elegido, no quiere adelantar cómo se llamará su próximo libro. Mauricio Rojas, el ex ministro de Cultura que apenas alcanzó a estar unas horas en el cargo, está preparando un texto que entregará detalles de su polémica salida del gabinete.

El libro saldrá a la luz durante octubre próximo y se tratará “sobre lo que me pasó a mí”, como señaló de manera escueta a La Tercera, aclarando que hasta entonces prefiere no dar entrevistas ni hacer comentarios al respecto. Tampoco quiso referirse a las elecciones parlamentarias del fin de semana en Suecia, donde incluso fue diputado, y terminó con evidente triunfo para la derecha y su discurso anti inmigración.

El resumen de sus 90 horas como ministro de Cultura, antes de que se viera obligado a presentar la renuncia por sus dichos sobre el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, al que calificó en dos ocasiones como “un montaje”.

“Se trata de un montaje cuyo propósito, que sin duda logra, es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar (…) Es un uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional que a tantos nos tocó tan dura y directamente”, fueron sus declaraciones sobre el espacio, que reflexiona sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos en dictadura.

Pese a la gran polémica y al rechazo que despertaron sus dichos, Rojas nunca se disculpó ni señaló que se arrepentía de lo formulado. Su partida provocó el primer gran escándalo de la segunda administración de Piñera. Incluso ha despertado debate sobre el rol jugado por la derecha en el golpe militar de 1973.

Mientras, Rojas regresó a sus labores en la Universidad del Desarrollo, donde hace clases. También ha escrito en sus redes sociales, donde ha formulado opiniones que no dejan tan claro que los dichos que le costaron su cargo “no reflejan su pensamiento actual”. De hecho, además de reforzar contenidos antiguos, como columnas suyas y de lanzar frases reflexivas sobre la libertad, el otrora titular de Cultura recordó un texto suyo en donde asegura que “se nos bombardea con imágenes televisivas o museos recordatorios que nada explican, simplemente porque nada quieren explicar”, entre otras ideas.