Una ceremonia ecuménica en La Moneda solo para funcionarios y sin la presencia de partidos políticos fue el acto escogido desde el gobierno para la conmemoración del aniversario 45º del Golpe Militar.

A diferencia de su primer gobierno, en que condenó a los “cómplices pasivos” de la dictadura, en esta ocasión el presidente Sebastián Piñera se alejó de ese discurso, y se refirió a la fecha a través de una carta publicada en El Mercurio, en la que aseguró que es “necesario recordar que nuestra democracia no terminó por muerte súbita ese 11 de septiembre de 1973″.

El texto recibió una serie de críticas, especialmente desde la oposición, y entre ellas se encuentra la diputada Camila Vallejo (PC), quien tildó la carta como “indecente” y aseguró que con ella “sigue relativizando y justificando el horror de la Dictadura cívico militar (no Gobierno militar) y su práctica de exterminio”.

“Esconde que el Golpe se planificaba desde antes que el Presidente Allende asumiera. Miente sobre supuesta defensa de su sector a los DDHH, que apoya la liberación de criminales de lesa humanidad que no han entregado información sobre los compatriotas que desaparecieron”, agregó la parlamentaria.