“Está decidida a luchar por la concientización de las mujeres para que no voten a Bolsonaro? Entiende que este grupo no acepta propaganda política de ningún candidato?” Son las dos preguntas que formulan las impulsoras del grupo Mulheres unidas contra Bolsonaro (Mujeres unidas contra Bolsonaro), el candidato ultraderechista que se presenta en las próximas elecciones de Brasil.

El grupo que, según su propia cuenta de Facebook, nació hace dos semanas y sólo en este tiempo ya tiene casi 400.000 seguidoras. Las administradoras de la cuenta aseguran en su descripción que el grupo se creó “contra el avance y fortalecimiento del machismo, misoginia y otros tipos de prejuicios representados por el candidato Jair Bolsonaro y sus electores”.

Las activistas observan situación política en Brasil como una opción para que las mujeres se unan: “Creemos que este escenario, que en principio nos atormenta por las amenazas a nuestros logros y derechos, puede ser una gran oportunidad para reconocernos como mujeres. ¡Esta es una gran oportunidad de unión! ¡De reconocimiento de nuestra fuerza!¡El reconocimiento de la fuerza de la unión de las mujeres puede dirigir el futuro de este país! Bienvenidos a aquellos que se identifican con el crecimiento de este movimiento”, dice su invitación.

Entre las normas par ser miembro del grupo están ser mujer, no publicar discursos de odio o bullying en el grupo o hacer propaganda electoral sobre otros candidatos.

Cabe señalar que, según un sondeo de Datafolha, con Haddad como candidato del Partido de los Trabajadores (PT), un 49% de las brasileñas rechazan a Bolsonaro. En el caso de su principal rival, el nuevo candidato del PT Fernando Haddad, el rechazo de las mujeres es del 16%. Las brasileñas representan el 52,5% del electorado, es decir 77,3 millones del total de 147 millones con derecho a voto.

¿Vicepresidenta feminista?

Bolsonaro ha sido acusado de machista y misógino por comentarios en contra de las mujeres como los que verbalizó durante una discusión con la diputada del PT, María del Rosario, en momentos que se debatía una ley contra la violación sexual: “Hace unos días, me llamaste violador, en el Salón Verde, y te dije que no iba a violarla a usted porque usted no lo merece“, le dijo. Al querer matizar la frase, pronunció: “Ella no merece [ser violada], porque es muy mala, porque es muy fea, no es de mi gusto, jamás la violaría. Yo no soy violador, pero si lo fuera, no la iba a violar porque no lo merece”.

En los últimos días el apoyo al ultraderechista ha aumentado sensiblemente tras ser agredido la semana pasada en uno de los actos de campaña. El ataque lo obligó a someterse a una intervención quirúrgica.

Tras la decisión de Lula de renunciar a la candidatura del PT, la vicepresidencia será encabezada por Manuela D’Ávila, antes candidata presidencial del Partido Comunista de Brasil (PCdoB) y quien se observa como una de las grandes promesas de la izquierda brasileña. A sus 36 años, esta periodista y ex diputada federal que empezó su carrera política en el movimiento estudiantil podría ser el anzuelo para que muchas mujeres que aún no han definido su voto. La bandera feminista que levanta D’Ávila puede ser un plus.