El ex CNI condenado por violaciones a los derechos humanos no se arrepiente de nada. En un documento de cinco carillas publicado por La Tercera, Corbalán insiste en defender lo realizado por la dictadura en 17 años de crímenes, abusos y horror.

Desde el penal Punta Peuco, donde cumple condena por diversos crímenes de lesa humanidad, el ex agente de la dictadura quiso conmemorar lo que considera un triunfo para la patria. En su misiva, Álvaro Corbalán pidió recordar a quienes “sacaron adelante un país que se recibió en la ruina moral, económica, política y social más grande de los que se tenga memoria”,

El ex CNI aseguró que ese día se alcanzó “una victoria” y agregó que como ya “no se tiene nada más que perder”, le resulta fácil defender su versión de la historia. Tras el paso de los años, asegura que no son “un peligro para nadie”, pero que han debido enfrentar juicios que “eternizan la venganza y el revanchismo, con la ficción de presuntos 38 mil torturados que sólo buscan prebendas económicas y sustentan sus denuncian en falsedades”.

Corbalán puso en tela de juicio los vejámenes, abusos y torturas cometidos durante el régimen militar. Además, se dio el tiempo de poner en cuestión a la clase política y su forma de enfrentar estos temas: “La izquierda es lapidaria y mentirosa, y la derecha, insolidaria, cobarde y temerosa, es decir, tuertos con el ojo izquierdo y tuertos con el ojo derecho. La DC ha perdido el equilibrio de su tolerancia de centro”.

A juicio del criminal de lesa humanidad, hoy se está “ejecutando una venganza anacrónica e injusta”, al mismo tiempo que asegura que “Pinochet evitó una guerra civil y dos guerras con nuestros vecinos y que gracias a la DINA y CNI se frustraron numerosos atentados de terrorismo”.

“La felicidad y las desgracias resucitan”, manifestó el ex agente de la dictadura en su carta, asegurando que lo vivido podría repetirse: “La situación actual del país es preocupante y tiene similitudes temerarias a lo vivido antes del 1973”, advirtió el hombre que fue condenado a más de 100 años de cárcel.

Por último, Corbalán asegura que se encuentra en medio de una “soledad atareada” y contó que ocupa su tiempo en tocar teclado, guitarra y leer. En este escenario, asegura que está disponible para ser citado a tribunales, aunque “no para declarar”, porque llegó a “un hastío absoluto con la justicia, se me olvidó todo y lo que no… también. Fue lo mismo asumir o dejar establecido las cosas en que no tuve injerencia porque igualmente estaba elegido para ser culpable”.

“Mientras el sol gobierna los campos y la luna rige los mares, sigo perseguido, pero jamás abatido. La salud me falta la edad, el bien ausente se siente, el olvido aniquila y hasta mi ángel de la guarda a veces me cuesta ubicarlo. Dios ha estado muy fugitivo, pero gracias a él sigo aceptando lo inexplicable”, señaló.

Sin menor atisbo de arrepentimiento, como ha sido constante entre quienes participaron de las violaciones a los derechos humanos, el ex agente de la CNI señala que no acepta “descalificaciones livianas” de quienes habrían estado a salvo mientras “oía silbar las balas de las armas terroristas a las que tuve la responsabilidad y la orden de combatir”.