Durante el pasado 30 de agosto, la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica denunció al académico Gonzalo Rojas y al profesor de Derecho Natural, Raúl Madrid, ante la Secretaría General de la casa de estudios.

Todo comenzó con el comentario de la estudiante María Isidora Cardemil en un grupo privado de los alumnos de Derecho por Facebook. En una publicación en la misma red social, donde detalla sus acusaciones, la joven aseguró que jamás imaginé que esto “me causaría tantos problemas más adelante”.

El comentario de Cardemil en el grupo privado ocurrió en mayo pasado: “Sorry, pero decir que profesores como Madrid o Rojas ‘nunca han tratado de manera injusta a un compañero: ni por su sexo, ni por su orientación sexual, ni por su tendencia política, ni mucho menos por su procedencia social’ es un poco tirado de las mechas jajaja yo también tuve con ellos y sentí que la realidad era bien distinta”, fue el mensaje que escribió.

A los dos días de su publicación, la joven recibió un correo electrónico de Gonzalo Rojas, donde éste le habría pedido ir a su oficina para explicar su comentario. “No respondí porque estaba en solemnes, y además sentía que no tenía por qué dar explicaciones sobre una opinión inofensiva en un grupo privado de Facebook”, sostuvo la estudiante.

Sin embargo, el académico insistió con nuevos correos y luego llegaron mensajes de Whatsapp a sus compañeros para insistir en que respondiera: “Algunos me recomendaban responderle porque Rojas les había comentado mi caso y ‘estaba preparando los papeles para un sumario’. Esta situación de hostigamiento me angustió y asustó muchísimo”, señaló la universitaria.

El peor momento para ella llegó el día del examen frente a Rojas: “Uno de los profesores más importantes e influyentes de la Facultad de Derecho me había acusado. Intenté preparar lo más que pude el examen, pero no pude, no fue suficiente. Reprobé el ramo”, contó.

Días después, Isidora le escribió un correo donde le explicó que se trataba de una opinión personal sobre su clase y que su intención “no era atacarlo a él sino referirme a sus actos discriminatorios. Su respuesta fue que ya era tarde y que ya me había denunciado ante el Consejo Ético y Disciplinario de la facultad”.

El consejo la citó el mismo día en que debía rendir un examen que valía el 50% de su nota final. Le sugirieron una “salida reparatoria”: que pidiera disculpar por el mismo medio, ya que sus declaraciones dañaban la honra e imagen del docente. La joven accedió solo para salir rápido del problema, pero el hostigamiento del académico continuó.

“Empezaron de nuevo las llamadas, los mensajes de Whatsapp, mails e incluso mensajes de Facebook para que publicara las disculpas”, acusó. “Hoy en día existen muchos tipos de abusos, uno de ellos es el de poder a través de la intimidación, el uso del miedo y la manipulación. Lo más duro de todo es que lo tenemos normalizado, yo misma normalicé esta situación durante mucho tiempo. Sentí que era una agresora, no una víctima, y que me merecía esta sanción. Pero (…) me hicieron ver que yo no era la culpable, sino víctima del abuso de poder y de la red de protección que existe en nuestra facultad. Y eso había que condenarlo”, explicó Cardemil.

A través de una carta, el centro de alumnos de la Facultad de Derecho dio su apoyo a la estudiante y exigió una sanción contra Rojas: “Es momento de que todos, como miembros de una universidad, y específicamente ciertos profesores, entendamos la importancia del respeto al otro como base de una buena convivencia en comunidad”, insistieron.

A la vez, solicitaron una reformulación del Consejo Ético y Disciplinario de la UC, que solo funciona dentro de Derecho y se dedica a recomendar ante ciertos escenarios, sin resoluciones ni sanciones definitivas. Según el centro de estudiantes, el organismo se equivocó al “observar un proceso en que ha habido indefensión y sobrepaso de competencias”.

Es la primera vez en que un académico inicia un procedimiento contra una alumna de la institución. Hoy, exigen que la estudiante pueda rendir nuevamente su examen, sin la presión de un proceso arbitrario en su contra. La denuncia también contempla otro caso de hostigamiento contra un alumno de Periodismo, quien manifestó sus opiniones sobre el movimiento feminista y también debió pedirle disculpas.

Rojas respondió durante este jueves asegurando que “me empeñaré a fondo en demostrar mi absoluta inocencia respecto de los cargos formulados, todos falsos”. Por último, la FEUC sumó al profesor Raúl Madrid en la acusación por “dichos homofóbicos” en sus redes sociales.