Luego de que la justicia declarara culpable de abuso sexual reiterado al profesor de enseñanza básica Osvaldo Torres Aguilera, de la Escuela Mapudungun de Tirúa, el docente arriesga entre 5 a 10 años de cárcel.

Torres habría abusado de al menos una de sus estudiantes del establecimiento ubicado en la localidad de San Ramón, en Tirúa (Región del Bío Bío). El profesor tiene un sumario abierto en el Departamento de Educación de Tirúa, pero aún no está desvinculado porque presentó una licencia médica tras ser denunciado.

Tras conocer la decisión de la justicia, los familiares criticaron la falta de apoyo de parte de las autoridades locales. En específico, de la directora del Daem de Tirúa que no asistió al juicio y del presidente del Colegio de Profesores de Tirúa, Jorge Durán Sepúlveda, quien es amigo del condenado y también fue denunciado en 2013 por presuntos abusos sexuales. 

Al respecto, el presidente del Colegio, Mario Aguilar aclaró que “el testimonio que dio el presidente comunal de Tirúa dando una opinión favorable del profesor condenado por abusos sexuales de ninguna manera representa una postura del Colegio de Profesores. No hay una postura institucional de apoyo al docente, que entre paréntesis no es colegiado”.

Aguilar precisó que “en situaciones tan graves, como acusaciones de delitos sexuales y más aun con menores, ciertamente lo que consideramos que corresponde es que haya debido proceso y si las pruebas llevan a la condena de un profesional de la educación por abusos de ese tipo, de ninguna manera vamos a hacer una defensa corporativa de aquello”.

“Son delitos demasiado graves, nosotros entendemos absolutamente y así lo hace casi la totalidad de los profesores de Chile que tenemos conciencia de lo que delicado que es trabajar con menores, y por lo tanto quien falta a eso y comete un delito de este tipo tiene que tener el tratamiento judicial y la condena que corresponde”, recalcó Mario Aguilar.

A la vez, el presidente del Colegio de Profesores señaló que “ha habido casos con falsas acusaciones, que cuando se acreditan que son falsas, evidentemente defendemos a esos colegas en estos casos. Pero no parece y nosotros no llegamos a ninguna convicción sobre eso y por eso el caso terminó como terminó”.