El Ministerio de las Culturas, Artes y Patrimonio decidió otorgar un financiamiento de $81 millones para la realización de la Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa), que cada año es organizada por la Cámara Chilena del Libro.

Esto luego de que dos de los cuatro gremios editoriales que hay en el país anunciaron durante agosto que se restaran de participar, debido a que la instancia es criticada por su escasa representatividad, no incluye a las editoriales que dominan el 80% del mercado, ni a las grandes librerías como Antártica o la Feria Chilena del Libro.

Sin ellos, Filsa estará integrada por la mencionada Cámara y por la Cooperativa de Editores de la Furia. De este modo, la feria se realizará en el Centro Cultural Estación Mapocho entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre y tendrá a Perú como país invitado.

El ministerio además anunció que desde 2019, se establecerá una nueva forma de financiamiento con fondos que se entregarán cada cinco años, anuncio  que provocó críticas en el mundo editorial, según consigna El Mostrador.

“Creo que es un error entregar fondos del Estado para financiar una actividad comercial, disfrazada de cultural, y cuyo único fin es cubrir los costos burocráticos anuales de una asociación gremial privada que representa además a un sector muy minoritario de la industria del libro en Chile”, criticó el editor Pablo Dittborn, quien es director de la Corporación del Libro y que fue uno de los gremios que se restó.

En tanto, la Asociación de Editores de Chile realizarán una serie de actividades que buscan que “el libro recupere su base cultural, educativa y liberadora por sobre el carácter comercial como fin único”.