Charles Aránguiz prefirió ponerse el parche antes de la herida y salió a explicar un comentario que se realizó tras el partido en Corea del Sur contra la selección local que les trajo más de un dolor de cabeza.

Cuando caminaban por la ciudad de Suwon, algunos de sus compañeros de la Roja le gritaban que abriera los ojos, solo un día después de que Diego Valdés se tomara una foto con un hincha surcoreano haciendo un gesto con los ojos que fue tomando como una falta de respeto por el país.

Es por esto que para evitar controversias y que los llamen racistas, el volante compartió en su cuenta de Instagram la explicación de los comentarios: “Desde pequeño mis amigos me dicen chino por mis ojos chiquitos y por eso mismo mis compañeros se reían y decían que abra los ojos, pero al parecer se mal entendió”.

Y Charles continuó, agregando que “no era algo con mala intención al país que estábamos visitando o su gente, solo era una broma para mi, si alguien se molestó le pido disculpas pero nunca quise molestar a nadie, mis respetos y mi cariño”.

Pero eso no quedó ahí, ya que su compañero Marcelo Díaz decidió que era una buena idea gastarle otra broma diciendo que ahora le aconsejaba traducir el mensaje al coreano, o específicamente al Hangul (el alfabeto coreano), para que así lo pudieran leer en el país donde jugaron el amistoso que empataron sin goles.