Durante este viernes se confirmó una demanda del canchero del Estadio Monumental, Antonio Fuentes Soto, de 42 años, contra Colo-Colo. La acción judicial fue interpuesta el 27 de julio pasado en el 2° Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago.

El trabajador exige una indemnización de $100 millones de pesos por las lesiones que sufre en sus brazos a raíz de una carga excesiva de trabajo. Fuentes comenzó a desempeñar el cargo de auxiliar de mantención de canchas y áreas verdes en julio de 2005 y luego pasó a ser encargado de canchas y prados en octubre de 2013.

“Mis funciones consistían en estar a cargo de la mantención de todas las áreas verdes del estadio Monumental, me refiero específicamente a la cancha principal, canchas laterales, jardines, árboles, plantas y también debía velar por el mantenimiento del exterior del recinto, esto es la calle y perímetro del estadio, debo mencionar que el estadio Monumental tiene como superficie de pasto 70.000 metros cuadrados”, detalló Fuentes.

El canchero aseguró que estaba a cargo del “champeo”, que consiste en retirar el trozo de pasto dañado y luego instalar un pedazo de pasto nuevo, una tarea que debía cumplir solo y a mano: “Generalmente se sacaban en promedio 200 palmetas diarias, todo lo anterior lo hacía a mano con una pala, picando cuidadosamente la tierra (…) Dicha labor era muy desgastante, sobre todo porque me tocaba realizarla solo y sin ayuda”.

El canchero asegura que fue sobreexplotado en sus funciones y que Blanco y Negro, administradora del club, ha incumplido la ley. A la vez, reconoció que compraron una máquina para ayudarlo en sus labores, pero que ésta no detuvo el dolor, ya que “provocaba mucha vibración (…) lastimando inexorablemente mis brazos y hombros”.

Además, Fuentes estaba a cargo de las labores de aseo del recinto, podar los árboles, cubrir y retirar de la cancha la lona -de gran peso- en meses de frío, regar las canchas con una manguera de 10 kilos y también lo enviaban a “botar todo el pasto de todas las canchas a un contenedor”.

En ese escenario comenzaron sus molestias físicas en 2015, a las que no prestó mayor atención en un comienzo. Sin embargo, relató que “llegó un punto en que los dolores y las sensaciones fueron aumentando hasta que ya no podía ni levantar una taza de café”. Una resolución de la Asociación Chilena de Seguridad, del 15 de noviembre de 2017, confirmó que su patología es de origen laboral: el trabajador se encuentra desde 2017 con licencia médica.

Hoy, el canchero recuerda con tristeza la diferencia en el trato, tras la llegada de la concesionaria a la administración de Colo-Colo: “Yo llegué el 2002, en la quiebra, antes de la SA, y éramos como una familia. Ahora no hay preocupación”, señaló.

Desde Blanco y Negro negaron las acusaciones, señalando que “mi representada jamás hizo laborar al sr. Fuentes, en ningún momento a lo largo de su relación laboral con Blanco y Negro, de la forma completamente exagerada e irreal que pretende”. Además, aseguraron que la demanda del trabajador por lesiones en sus brazos “no es más que el fiel reflejo de la pretensión de la contraparte, en cuanto a ‘mercantilizar’ el daño moral supuestamente soportado por su persona”.