Yo vivo “picoteando” libros. Algunos los he leído hace mucho y de repente me llaman desde el estante para que les haga una visita. Otros los he comenzado a leer y sin darme cuenta me atrapan… Y varios que no logran engancharme y los dejo. Esos quedan con la página marcada para retomarlos en otro momento. Sin embargo, a menudo cuando los tomo de nuevo tengo que empezar desde el principio porque mi marca no sirve de ayuda memoria.

Recomiendo dos libros que me leí muy rápido. Violeta Parra en sus palabras de Marisol García. Una recopilación de entrevistas de Violeta entre 1954 y 1967. Es una dimensión distinta a aquella con la que solemos identificarla. No es necesariamente la folclorista desgreñada y ciegamente combativa a la que la chilenidad “ilustrada” nos tiene acostumbrados. Muestra a una Violeta más libre y con una convicción imponente de su propia obra y las proyecciones de la misma, particularmente en las entrevistas que le hacen en el extranjero, lejos del prejuicio y la mirada local. Un libro que es un aporte valioso para seguir conociendo a la gran Violeta Parra. En fin, me gustó mucho.

El otro que me gustó es Algo nuevo anterior de Redolés. Son pequeños relatos, pinceladas que dan cuenta de su vida, su entorno, la familia, los amigos y “el Partido”. Me sentí muy identificado por un asunto generacional, pero también por una larga y grata amistad con Mauricio. Me sorprendió la capacidad de producir atmósferas y situaciones lúdicas que te hacen pensar y reconstruir lugares y momentos en tan pocas palabras. Me lo devoré.


El Desconcierto