Por siete votos a favor y tres en contra, la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados aprobó este lunes la idea de legislar el proyecto que elimina de la Ley de Aborto en tres causales a la figura de la objeción de conciencia institucional.

El proyecto, que cuenta con un único artículo, fue presentado el pasado 15 de mayo por la diputada de Izquierda Autónoma, Camila Rojas. El texto propone sustituir la frase “podrá ser invocada por una institución” por la frase “solo podrá ser invocada por personas naturales”.

Los tres parlamentarios de Chile Vamos -Jaime Bellolio, Andrés Celis y Erika Olivera- votaron en contra. De hecho, el diputado Bellolio anunció que recurrirá a la reserva de constitucionalidad. Sin embargo, si más allá de estas acciones, el Congreso lograra derogar la norma, ésta no podría pasar al Tribunal Constitucional (TC), según los expertos, porque el control constitucional es para normas que afecten a la Constitución y ésta no es una medida que la afecte. De aprobarse en el Congreso, pues, pasaría ser ley.

Para conocer los detalles de la discusión de este lunes, El Desconcierto conversó con la diputada Camila Rojas.

– ¿Cómo se desarrolló el debate?

– Presentamos dos argumentos centrales. El primero tiene que ver con cómo el rol del TC, que terminó legislando positivamente respecto de la ley. El artículo 119 ter no permitía en ningún caso la objeción de conciencia institucional, pero el TC le sacó el ‘no’. El TC se extrafacultó y generó una norma que contravenía la discusión que ya había existido en el Congreso. Cuando se discutió sobre objeción de conciencia institucional en el hemiciclo, este debate siempre perdió. Presentamos los antecedentes de que el debate ya se había dado. En la Comisión de Salud hubo mas de 70 expositores y dentro de ellos hubo expositores contra la objeción institucional y a pesar de eso el TC toma la decisión de incorporarla.

– ¿Y el segundo argumento?

– El segundo se relaciona con el efecto que eso tuvo y puede seguir teniendo, que es el dificultar y obstaculizar el derecho a interrumpir un embarazo por parte de mujeres y niñas.

– ¿Qué alegaron los diputados que votaron en contra?

– Ellos van a presentar que esto sería inconstitucional. El diputado Bellolio no cree que el TC se haya extrafacultado, sino que [las medidas que tomó] estaban dentro de sus funciones. Tampoco cree que dentro de esta norma se obstaculice el derecho a mujeres y niñas a abortar en tres causales.

–  ¿Qué recorrido tiene ahora el proyecto?

– Hasta el 2 octubre se pueden hacer indicaciones. Si no hay más indicaciones, se vota y se despacha a la Cámara. Luego se va a la Cámara revisora del Senado.

– ¿Le ve una salida al proyecto?

– Lo importante es poner en discusión las facultades del TC y, por lo tanto, defender la actividad legislativa y el rol del Congreso en las distintas discusiones, y en particular por el aborto. Impugnamos lo que hizo el TC por estar fuera de sus funciones. También buscamos que se vuelva a poner sobre la mesa una de las dificultades de la implementación de la ley de aborto en tres causales, que es precisamente la objeción de conciencia institucional.

– ¿De la mano del Congreso se podría revertir ese punto de la ley?

– El Congreso lo ve seguro y esperamos que reivindique lo que ya había dicho: que las instituciones no tienen conciencia. Se trata de un acuerdo basado en la legislatura internacional y en la discusión anterior [durante el debate de la ley tres causales].

– ¿Y en el Senado, se podría mantener?

– Yo creo que se podría mantener en el Senado. Por lo tanto, el llamado es a los diputados y diputadas y, en lo posterior, a los senadores y senadoras a defender la discusión que el Congreso tuvo en su momento, e impugnar el rol del TC.