Maria da Graça Meneghel, más conocida como Xuxa, no había cumplida ni lo 20 años cuando su nombre ya era uno de los más conocidos en Brasil y el resto de Latinoamérica a comienzos de los ’80, pero detrás de su eterna sonrisa había una herida que hasta el día no ha sanado del todo.

“Es difícil hasta hoy referirme a esto. No he hecho terapia. Mi programa fue mi terapia. Ni siquiera lo hablé con mi familia“, comenta la animadora en entrevista con Clarín, sobre la historia de abuso que vivió durante si infancia.

Según narra Xuxa, “la cosa empezó muy temprano en mi vida. Una época en que yo no sé ni la edad, pero sé que era muy pequeña”.

“Me acuerdo que era una beba, bien joven, durmiendo, y desperté y le dije a mi mamá: ‘Alguien ha hecho pis en mi boca’. Yo me cerré de una manera que no sé quién fue, ni la edad, borré, pero sé que a los 13 años fue la última vez”, relató.

Junto con reconocer que bloqueó esos recuerdos, sincera que buscó una alternativa en la “hipnosis para ver si conseguía volver, pero intenté dos veces y no lo conseguí. No es una cosa muy fácil para tratar, para hablar, no es fácil revivir todo”.

Pese a todo lo que vivió, asegura que “no estoy sola, hay mucha gente que ya pasó por esto, o está pasando por esto. Los chicos no saben: ¿Cómo van a decir que su tío, su padre, su madre, su abuelo están haciendo algo que los chicos no quieren pero que no saben ni qué es?

Es por eso que subraya que “sería bueno poder hablar sobre esto para que llegue a la cabeza de los chicos. Es difícil decir: ‘Esta persona que tenía que protegerte te está haciendo mal’”.