Durante los últimos meses, jugadoras e hinchas se han organizado para cuestionar los machismos presentes en el mundo del fútbol. A través de conversatorios, charlas e iniciativas en redes sociales, las mujeres apasionadas por el fútbol han elaborado un discurso que llama a los hinchas en general a erradicar el lenguaje machista.

“Ni zorras, ni madres, ni monjas”, es la frase que han potenciado mujeres y jugadoras, posando junto a la camiseta del club de sus amores. En la previa del Superclásico del fútbol chileno, las seleccionadas Rocío Soto y Su Helen Galaz también se sumaron a la campaña levantada por hinchas de Colo-Colo.

Sin embargo, algunos hinchas insisten en defender como “folklore del fútbol” la permanencia de esos apodos y cánticos, al punto de difundir o viralizar afiches en donde se refieren a una “Querida amiga feminista”: “Las canciones de la barra no son misógenas (sic), ni machistas, ni patriarcales, ni homofóbicas”, sentencian.

“Solo son canciones y son parte del folklore del fútbol”, insiste el mensaje con el que un fanático quiso cuestionar la postura del colectivo Nuestra Cruzada, quienes decidieron sumarse a la campaña planteada por las colocolinas. Sin embargo, un fanático cruzado buscó cuestionarlas pegando el afiche, al que la futbolista chilena Iona Rothfeld respondió con su usual elocuencia.

“Me apesta la mala excusa del ”folklore” para justificar estas conductas. Folklore del fútbol es querer irracionalmente a tu equipo, es ir al estadio a gozar y sufrir viendo un partido, es emocionarte hasta las lágrimas, es dar la vida en la pichanga y tanto más. No tu machismo”, fue el enfático pronunciamiento de la jugadora que hoy milita en Estados Unidos.

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