Hartmut Hopp se escapó de Chile hace siete años. La justicia chilena lo encontró culpable de complicidad en 16 casos de abusos de menores.

Antes de que la sentencia se ejecute, Hopp se fue hacia Krefeld. Estuvo recluido en su casa, a la espera de que la justicia alemana confirmara que cumpliría la sentencia en una cárcel de dicho país, ya que por su calidad de ciudadano resultaba imposible de extraditarlo de vuelta a Chile.

Y la justicia alemana acaba de darle un nuevo golpe a su par en Chile y a las víctimas de Colonia, pues este martes el Tribunal Superior Regional de Düsseldorf sentenció que Hopp no entrará a prisión, una sentencia firme que no puede ser apelada.

Según dictaminó el tribunal, el hecho de que el médico perteneciera a la administración de la Colonia Dignidad no es suficiente para demostrar complicidad en los delitos probados. Dicen que la justicia chilena nunca probó que Hopp participara en actos “directamente relacionados con el crimen”.

Hoppe era la mano derecha de Paul Schäefer en Colonia Dignidad, quien fue condenado a 20 años de prisión como cabeza de la estructura que perpetró abusos sexuales y esclavizó a menores en plena dictadura militar.

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