En el 2005, el actual ministro de Hacienda inició un particular negocio que tenía por objetivo adquirir una serie de colegios privados y subvencionados al borde de la quiebra para intentar “rentabilizarlos”. 

Creando una serie de sociedades al estilo Soquimich, junto a importantes empresarios, Felipe Larraín postuló para obtener un millonario crédito Corfo de 20 millones de dólares, que le fue adjudicado y le permitió la compra de casi una decena de recintos educativos. Luego convenció a su empleador de participar en el proyecto y la Universidad Católica puso a disposición de la nueva red la marca Educa UC. Un negocio redondo.

El Partido Socialista solicitó explicaciones al respecto al titular de Hacienda, quien respondió brevemente sobre la polémica: “Hay cierta caricatura de seguir diciendo que tenemos una economía extractiva, como si fuera sinónimo de que no hay emprendimiento”, señaló.

“Eso es algo que ocurrió el año 2005 en el Gobierno del Presidente Lagos y la Presidenta Bachelet, en un emprendimiento con un crédito que fue financiado en forma totalmente legal y del que yo me desligué el año 2010, antes de entrar al Gobierno”, sostuvo sin entregar más detalles al respecto.